La memoria anual del programa de perros de apoyo en los juzgados de la Comunidad de Madrid revela que 155 menores fueron atendidos en 2025, con incremento frente al año anterior y alta satisfacción de las familias.
El dato clave es que 155 #menores recibieron asistencia en 2025, lo que supone un incremento del 5,4% frente a 2024. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, explicó que este servicio forma parte de las políticas de atención integral a la infancia que la región ha desplegado en los espacios judiciales para que los niños se sientan más cómodos y seguros en contextos tan delicados.
El programa opera desde las Oficinas de Asistencia a Víctimas del Delito, dependientes de la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local, y cuenta con la colaboración de Dogtor Animal.
En el acto institucional, García Martín dio la bienvenida a Kaia, un galgo que se incorpora al equipo, y despidió a Eika, que se jubila. Eika no es cualquier perra de apoyo: fue la primera en España en acompañar a una víctima de violencia de género durante la celebración de una vista oral, en febrero de este año.
Esta experiencia pionera se suma a las otras cuatro que se han aprovechado en 2025 y a la que se utilizó por primera vez en 2024 para un juicio.
Desde su puesta en marcha en 2014, este programa ha ayudado a 948 menores, según la memoria anual. Su objetivo es claro: disminuir el estrés y aportar seguridad emocional durante las comparecencias, las inspecciones judiciales y las esperas en las salas.
Aunque está dirigido principalmente a un público de entre 1 y 17 años, casi el 70% de las personas atendidas en 2025 tenían entre 8 y 13 años.
Los datos de la memoria muestran una distribución de casos: aproximadamente el 60% de las asistencias en 2025 estuvieron relacionadas con situaciones de violencia, mientras que el resto correspondía a revisiones de custodia y al régimen de visitas.
Las encuestas entre los beneficiarios reflejan que, para el 87%, la ayuda de los perros fue una herramienta emocional imprescindible; y valoraron la presencia del animal como altamente positiva en distintos momentos: el 75% en la sala de exploraciones, el 76% en la sala de espera y el 87% en la despedida.
El programa es público y gratuito, y su continuidad está garantizada a través de la colaboración entre las Oficinas de Asistencia a Víctimas del Delito y Dogtor Animal.
El consejero recordó que la región quiere seguir fortaleciendo esta herramienta, ampliando su alcance y garantizando que cada persona que lo necesite encuentre en ella un apoyo real y eficaz.
Este esfuerzo se enmarca dentro de una política de infancia que busca hacer menos traumáticos los procedimientos judiciales para los más pequeños
Este esfuerzo se enmarca dentro de una política de infancia que busca hacer menos traumáticos los procedimientos judiciales para los más pequeños.
A nivel histórico, la iniciativa se ha convertido en un referente de atención especializada en contextos judiciales. Su implantación gradual ha sentado las bases para que otros cuerpos y comunidades contemplen experiencias similares, siempre con el objetivo de cuidar a los menores en procesos sensibles.
