Jorge Rodrigo y Ana Dávila presencian la tradición del Viernes Santo en Madrid: ordenan elevar al Señor de Medinaceli ante las procesiones de la ciudad
Los responsables regionales asistieron a la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, una de las imágenes más arraigadas de la Semana Santa madrileña, y dieron la señal para alzar la talla frente a la Real Casa de Correos, en un día de convivencia entre fe, cultura y vida pública.
En la mañana del Viernes Santo, #Madrid volvió a unir fe popular y presencia institucional. El consejero de Vivienda, Transporte e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, y la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, participaron en la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, una de las imágenes más arraigadas de la #Semana Santa madrileña.
La comitiva arrancó desde la Plaza de Jesús y hizo una parada ceremonial frente a la Real Casa de Correos, sede del gobierno regional en la Puerta del Sol.
A esa altura, Rodrigo, junto a los capataces de la Hermandad, dio la orden, a golpe de martillo, para que los costaleros levantaran la talla del Señor de Madrid hacia el cielo.
Después de ese momento, el consejero siguió el itinerario de las #procesiones junto al público y las agrupaciones religiosas, contemplando el recorrido de otras imágenes como Alabarderos, la Virgen de los Siete Dolores, el Santo Entierro y el Divino Cautivo, que discurrían también por el centro desde la sede del Gobierno regional.
Esta tradición
Esta tradición, con décadas de historia en la capital, no solo es un acto de devoción, sino una pieza clave de la identidad madrileña. Medinaceli, junto a su hermandad, encarna la pasión de una ciudad que en cada #Viernes Santo acompaña a sus vecinos y a los visitantes que llegan desde otras comunidades para vivir una jornada de recogimiento, música solemne y cortejos que transitan por calles históricas.
Para muchos madrileños, estos actos son también una demostración de organización y seguridad. Las instituciones coordinan desvíos de tráfico, servicios de emergencia y protocolos de convivencia para que la procesión transcurra con normalidad y sin incidentes.
En el contexto reciente de la Semana Santa en Madrid, la participación de cargos públicos en estas celebraciones es común, subrayando el carácter mixto entre lo político y lo cultural.
La imagen de El Señor de Madrid, con su historia y su devoción, continúa siendo un punto de encuentro de generaciones y una referencia para residentes y visitantes que aprecian la capacidad de la ciudad para mantener viva una #tradición que, según muchos, mejora con el tiempo.
Además, la Semana Santa de Madrid suele verse como un espejo de la vida urbana: las procesiones ocupan rutas emblemáticas como la Puerta del Sol, la calle Mayor y la zona de Conde Duque, entre otros, y conviven con el comercio local, la hostelería y las actividades culturales que se multiplican durante cuatro días de celebración.