La Comunidad de Madrid impulsa una cátedra de Arqueología Social en la UAH que se impartirá en Daganzo, con microcredenciales y talleres para divulgar el patrimonio cultural.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, presentó hoy el proyecto acompañada por representantes del Ayuntamiento y de la UAH.
El plan prevé que las infraestructuras necesarias las aportará el Ayuntamiento daganceño, con recursos de la Universidad y el apoyo del Gobierno regional para habilitar espacios y equipamiento.
Entre las novedades de este curso figura la creación de una microcredencial orientada a la #formación básica en Arqueología y valorización del Patrimonio Cultural, que se impartirá tanto en las aulas como en el propio yacimiento.
Otra microcredencial estará centrada en Economía del Patrimonio Cultural. También habrá talleres trimestrales de formación en Arqueología, difusión y divulgación, pensados para el público general y con especial atención a los jóvenes.
Familias y curiosos puedan acercarse a la #arqueología y entender su valor como memoria histórica y motor cultural
En paralelo, se programarán jornadas de puertas abiertas en el yacimiento y se seguirá con las tareas de excavación y estudio científico. Esta iniciativa se acompañará de un enfoque divulgativo, para que estudiantes, familias y curiosos puedan acercarse a la arqueología y entender su valor como memoria histórica y motor cultural.
En un plano más amplio, la Arqueología Social se dedica a estudiar la vida cotidiana, las estructuras de la sociedad y el uso de los recursos en el pasado, lo que ayuda a comprender mejor el presente.
La región madrileña cuenta con una larga tradición de investigación arqueológica en distintos contextos, y proyectos como el de #Almazanejo sirven para fomentar la formación práctica de quienes estudian en la UAH.
En años recientes, las universidades han incorporado microcredenciales como una forma de ampliar la oferta educativa y facilitar a las personas el acceso a conocimientos útiles para el mundo laboral, economía y turismo cultural.
El impulso a Daganzo podría generar beneficios para la comunidad: más oportunidades de formación, actividades culturales para familias y un mayor atractivo turístico vinculado al patrimonio local.
