Un sismo de gran intensidad sacudió Chiapas, México, esta mañana. Con magnitud 7.4 y una profundidad de solo 10 km, el SHOA confirmó que no hay riesgo de tsunami en Chile. Te explicamos el epicentro, las posibles réplicas y cómo se comparan estos terremotos con los de España.
La tierra tembló con fuerza esta mañana en México. Un potente #terremoto de magnitud 7.4 se registró en el suroeste del país, justo en la zona fronteriza con Guatemala. El movimiento fue tan intenso que se sintió en varias regiones, pero las autoridades ya han dado la voz de alerta: no hay peligro de #tsunami en las costas de Chile.
Vamos a explicarte todo lo que se sabe hasta ahora.
Según el Servicio Sismológico Nacional de México, el epicentro se localizó a 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas.
La profundidad fue de apenas 10 kilómetros, lo que clasifica al #sismo como superficial. Esto significa que la energía liberada llegó con fuerza a la superficie, aunque al ocurrir en el mar, los efectos en tierra fueron menores. Por ahora no se reportan víctimas ni daños graves, pero las autoridades mexicanas están revisando las zonas cercanas.
Cuando un terremoto de esta magnitud ocurre bajo el agua, siempre surge la duda: ¿habrá tsunami? El #SHOA (Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile) analizó los datos y determinó que el sismo no reúne las condiciones para generar un tsunami.
En concreto, la magnitud y la profundidad no son suficientes para desplazar una gran masa de agua que pueda formar olas peligrosas. Así que las costas chilenas están tranquilas. También otros centros de alerta, como el del Pacífico, han descartado alertas para la región.
México es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo
México es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. Está sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde las placas tectónicas chocan constantemente. Basta recordar el devastador terremoto de 1985 en Ciudad de México, que dejó más de 10.000 muertos, o el de 2017, que también causó estragos. El de hoy ha sido fuerte, pero al estar en una zona menos poblada, el riesgo de tragedia es menor. No obstante, siempre hay que estar atentos a las réplicas, que pueden durar semanas.
En España, aunque los terremotos no son tan frecuentes, tampoco somos ajenos. El terremoto de Lorca en 2011, de magnitud 5.1, causó 9 muertos y cuantiosos daños materiales. Y el histórico terremoto de Lisboa de 1755, con epicentro en el océano Atlántico, generó un tsunami que arrasó la costa sur de España y Portugal.
Por eso, conocer cómo otros países gestionan estos fenómenos es útil para nuestra propia preparación.
Para que te hagas una idea de la energía liberada: un terremoto de magnitud 7.4 es considerado muy fuerte. La cantidad de energía es equivalente a la explosión de varias bombas atómicas. Si hubiera ocurrido cerca de una gran ciudad, los daños habrían sido catastróficos. Por suerte, el epicentro estaba en alta mar, y aunque el temblor se sintió, la naturaleza ha vuelto a mostrar su poder sin consecuencias graves.
En resumen, un gran susto en #México que, por ahora, queda en una anécdota geológica. El SHOA ha hecho su trabajo y no hay que preocuparse por tsunamis. Los mexicanos, acostumbrados a vivir sobre el fuego de la tierra, ya saben cómo actuar. Y nosotros, desde España, podemos reflexionar sobre cómo mejorar nuestra preparación ante desastres naturales. Porque la tierra siempre se mueve, y la prevención es la mejor defensa.
