El premio Nobel de Medicina Susumu Tonegawa falleció a los 86 años. El científico japonés revolucionó la inmunología al explicar cómo generamos defensas contra las enfermedades, y después se centró en descifrar los recuerdos. Te contamos su vida y logros.
El pasado 11 de julio falleció Susumu Tonegawa, un científico japonés que se llevó el #Premio Nobel y dejó un legado impresionante. Tenía 86 años y era profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), una de las universidades más importantes del mundo. Su muerte es una gran pérdida para la ciencia.
Tonegawa nació en Nagoya, Japón, en 1939. Estudió química en la Universidad de Kioto y luego se fue a Estados Unidos a hacer el doctorado en la Universidad de California en San Diego. Después trabajó en el Instituto de Inmunología de Basilea, Suiza. Allí empezó a investigar cómo el cuerpo humano puede fabricar millones de #anticuerpos diferentes para luchar contra todo tipo de infecciones. En aquella época, los científicos no entendían cómo era posible con tan pocos genes. Tonegawa descubrió el mecanismo: los genes se reordenan y combinan de formas distintas para crear esa diversidad. Fue un hallazgo enorme, que le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1987.
Pero no se quedó ahí. A partir de los 90, Tonegawa se centró en la neurociencia, en entender cómo funciona el cerebro. Quería saber cómo almacenamos los recuerdos. Sus investigaciones revelaron las llamadas 'huellas de memoria' o engramas, que son las marcas físicas que dejan las experiencias en el cerebro. Este trabajo ayudó a comprender mejor la #memoria y sus trastornos.
Tonegawa fue profesor en el MIT
Durante más de 40 años, Tonegawa fue profesor en el MIT. Allí fue director fundador del Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria. También dirigió el Instituto RIKEN de Ciencias del Cerebro en Japón y fue investigador del Instituto Médico Howard Hughes. Myriam Heiman, actual directora del Picower, dijo: "Pocos científicos han transformado nuestra comprensión de la biología tan profundamente como Susumu Tonegawa.
Su audacia intelectual, su extraordinaria creatividad y su incansable búsqueda de preguntas fundamentales abrieron fronteras completamente nuevas tanto en #inmunología como en neurociencia.
Su influencia en la #ciencia y en quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado es incalculable".
Gracias a Tonegawa, hoy sabemos más sobre cómo nos defendemos de las enfermedades y cómo se forman los recuerdos. Su trabajo ha sido clave para desarrollar vacunas, tratamientos contra el cáncer y terapias para problemas de memoria. Además, fue uno de los pocos japoneses en ganar un Nobel, un orgullo para su país. Descanse en paz este gran científico.
