El primer ministro paquistaní solicita a Estados Unidos ampliar dos semanas el plazo para presionar a Irán y propone abrir el estrecho de Ormuz durante ese periodo, en medio de tensiones regionales y recientes amenazas.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, pidió este jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que extienda dos semanas más el ultimátum dirigido a Irán.
La petición llega a pocas horas de que expire el plazo y en un momento en que la retórica entre Washington y Teherán se ha intensificado. Sharif lo comunicó en sus redes sociales, asegurando que los esfuerzos para evitar la guerra avanzan de forma constante, firme y decidida, con posibilidades de dar lugar a resultados sustanciales en un futuro próximo.
Además, el primer ministro señaló que, para mantener la diplomacia en marcha, #Irán y los llamados hermanos iraníes deberían permitir, durante ese mismo periodo de dos semanas, la apertura del estrecho de Ormuz, bloqueado en represalia a ataques de #Estados Unidos e Israel contra su territorio, como un gesto de buena voluntad.
El estrecho de #Ormuz es una vía de paso crucial, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y, por donde pasa un volumen significativo de petróleo en el mundo; cualquier interrupción podría impactar precios y suministro global.
Sharif añadió que un alto el fuego durante ese periodo facilitaría las negociaciones y contribuiría a la paz y estabilidad a largo plazo en la región.
Confirmó que #Trump ha sido informado de la propuesta y que dará una respuesta
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Trump ha sido informado de la propuesta y que dará una respuesta, sin entrar en detalles sobre condiciones o consecuencias.
La noticia llega en un momento en que Trump ha repetido amenazas en días recientes y ha advertido de consecuencias graves si Irán no coopera.
Históricamente, la región ha vivido episodios de tensión en torno a Ormuz y a la relación entre Estados Unidos e Irán, con maniobras militares, sanciones y esfuerzos de mediación que buscan evitar una escalada.
El estrecho ha sido considerado durante décadas una ruta clave para el comercio mundial, por lo que cualquier bloqueo o interrupción tiene repercusiones globales.
A nivel diplomático, gobiernos y empresas de la región han visto en la posibilidad de un acuerdo una salida para reducir la inestabilidad y sus efectos en las economías vecinas.
Si Washington acepta la extensión, aún quedará por ver si Teherán responde con concesiones que permitan un marco de negociación más estable y una reducción de las tensiones en una región que afecta a todo el mundo.
