En una sesión del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Verónica Ojeda rompe a llorar y dirige duras señalamientos contra el equipo médico. Entre audios y acusaciones, el proceso continúa buscando esclarecer responsabilidades y hacer justicia.
Un día clave se vivió en el #juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, celebrado en los Tribunales de San Isidro. Verónica Ojeda, expareja del astro, no pudo contener las lágrimas al sonar las grabaciones entre el psicólogo Carlos Díaz y la psiquiatra Agustina Cosachov.
En ese momento, la sala se llenó de una tensión que no dejó indiferente a nadie, y la madre de una de las hijas del Diez miró a los médicos con severidad y reproche.
Ojeda afirmó que, sobre la salud de Diego, parecía existir un círculo cerrado que tomaba las decisiones y que, según su versión, buscaba aislar a la familia para evitar comunicaciones.
El episodio se completó con referencias a una dinámica que, en su relato, parecía controlar la situación y gestionar la información que llegaba a la familia.
Los intercambios entre Díaz y Cosachov mostraban una conversación en la que se discutía el manejo de la medicación y la actitud frente a la evolución clínica de Maradona, lo que para la testigo denotaba una forma de manipulación de la salud y de las decisiones familiares.
Entre las declaraciones, Ojeda afirmó que existía una estrategia para dividir a la familia y impedir que todos hablaran de forma unida. Dijo que a las hijas se les decía algo distinto a lo que se comunicaba con ella, y que esa discrepancia buscaba evitar la cohesión familiar. Varios medios recogieron este alegato, vinculando la idea de un círculo de control que dirigía las decisiones en torno a Diego, más allá de lo estrictamente médico.
El relato de los últimos días de #Maradona también formó parte del testimonio
El relato de los últimos días de Maradona también formó parte del testimonio. Ojeda describió a Diego en un estado de agotamiento y confusión, con señales de deterioro y un descenso claro de su capacidad para comunicarse. Aseguró que, en esas horas, el entorno médico discutía aspectos de medicación y atención sin que la familia estuviera plenamente informada, lo que elevó la preocupación de la expareja.
También señaló que varios de los profesionales mencionados en los intercambios podrían haber influido de manera decisiva en la salud del que fuera uno de los jugadores más emblemáticos de Argentina.
Los imputados y el avance del juicio: siete profesionales de la salud son señalados en la investigación por homicidio simple con dolo eventual. El proceso, que se desarrolla en San Isidro, busca esclarecer las responsabilidades y determinar si existió una mala praxis grave que contribuyó a la muerte de Maradona.
En este marco, los defensores de los médicos sostienen que se siguieron protocolos y que la muerte fue el resultado de complicaciones propias de la enfermedad que afectaba al exfutbolista, mientras que la acusación insiste en la necesidad de respuestas claras y accountability ante una figura pública que dejó un legado enorme.
Datos históricos y contexto: Diego Armando Maradona no solo es recordado por su triunfo en el Mundial de México 1986, sino por una trayectoria que combinó genialidad con una vida marcada por la presión mediática y los vaivenes personales.
Su muerte, ocurrida en 2020 a los 60 años, desató un debate intenso sobre la calidad de la atención médica para figuras de alto perfil y la responsabilidad de quienes atienden en situaciones críticas.
Este juicio no es solo un caso legal, sino una referencia en la conversación pública sobre cómo se cuida a personas vulnerables y cómo se manejan las decisiones en entornos médicos cuando hay interés público de por medio.
El desenlace podría establecer un precedente importante para la medicina legal y la protección de las familias afectadas por casos similares en el futuro.
