Foto inédita de Maradona, cinco días antes de su muerte, reconfigura el juicio: Luque mantiene su inocencia y detalla su labor médica

Una imagen desconocida de Diego Maradona, tomada poco antes de su fallecimiento, se imprime en la segunda audiencia del nuevo juicio para aclarar responsabilidades. Luque, el neurocirujano imputado, la presentó para contradecir narrativas sobre su estado físico y recuerda el papel de cada actor en la etapa final de la salud del ídolo.

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Una imagen que hasta ahora no había visto la luz apareció en la segunda audiencia del nuevo #juicio que intenta esclarecer quién, y por qué, podría haber tenido responsabilidad en la muerte de Diego Armando Maradona.

La foto fue presentada por Leopoldo Luque, el neurocirujano imputado en la causa, y muestra al exfutbolista almorzando en la cocina de su casa en Tigre, junto a su asistente Maximiliano Pomargo.

En la sala, #Luque preguntó ante el tribunal: “Esta foto es de Diego el 20. ¿Ustedes lo ven hinchado?”, una jugada para contrarrestar las versiones que hablaban de un deterioro físico muy marcado en los días previos a su fallecimiento.

Esa frase, recogida por TN y citada en la cobertura, da la clave de por qué se mostró esa imagen: para insistir en que la última etapa de #Maradona no fue tan evidente como se decía.

En su declaración, Luque dijo que no tenía intenciones de esconder nada y que su labor fue, simple y llanamente, la de un neurocirujano: “Soy inocente y lamento mucho su muerte”, afirmó al empezar su exposición.

Aseguró que su rol no fue clínico en sentido amplio, ni psiquiatra ni psicólogo: “Yo soy neurocirujano, no soy clínico, ni psiquiatra ni psicólogo”.

Y agregó que, en su criterio, muchas de las decisiones que se tomaron se basaron en evidencia médica, no en conjeturas personales: “No vengo a decir lo que me parece, vengo a decir lo que está escrito”.

La defensa de Luque estuvo marcada, además, por cuestionamientos a la familia y al entorno médico. Según su versión, él no pudo intervenir en momentos clave: “El único momento donde yo podía intervenir como médico no me lo permitieron”. También insistió en que la decisión de internar a Maradona en casa no fue solo suya: “El único que no quería que se fuera a su casa era yo”, señaló, y añadió que tanto la clínica como la familia apoyaron esa opción.

Explicó que existían alternativas como un centro de rehabilitación o la internación involuntaria, pero que esta última “va contra la ley de #salud mental”.

Luque citó informes médicos para contradecir versiones de una agonía prolongada: “Al paciente lo reanimaron una hora

Otro tema que generó fuerte controversia fue la cronología de las horas previas a la muerte. Luque citó informes médicos para contradecir versiones de una agonía prolongada: “Al paciente lo reanimaron una hora. Paran y por pedido de la familia vuelven a reanimar. Reanimaron un cadáver”. Sus palabras provocaron un fuerte impacto en la audiencia y encendieron el marco de tensiones que ya había caracterizado el proceso, especialmente entre la Fiscalía y los imputados.

El proceso que está en curso comenzó desde cero tras un escándalo que llevó a la anulación del juicio anterior. Se descubrió que una de las juezas, Julieta Makintach, participaba en secreto en la grabación de una serie documental sobre el juicio sin el consentimiento de las partes, lo que fue descrito por la prensa como un “bochorno mundial” y derivó en su destitución e inhabilitación de por vida para ejercer cargos judiciales.

A partir de ese episodio, el proceso se inició de nuevo con pruebas, testimonios y peritajes renovados. La Fiscalía busca esclarecer si el equipo médico incurrió en “homicidio con dolo eventual”, figura que contempla penas de hasta 25 años de cárcel.

En el marco histórico, este caso continúa en marcha casi seis años después de la muerte de Maradona, ocurrida en noviembre de 2020 a los 60 años.

El expediente reúne a médicos y personal de la clínica que lo atendía y ha generado un intenso debate público sobre la responsabilidad profesional y la gestión de un enfermo en situación de alta complejidad.

Entre los imputados figura Luque, acompañado por otros nombres como la psiquiatra Agustina Cosachov y el abogado Francisco Oneto, entre otros, además de familiares y personas cercanas al entorno.

En este contexto, cada audiencia añade capas de detalle a una historia que, para muchos, no solo es jurídica, sino también de memoria y de cómo se manejan las crisis de salud de figuras públicas.

La defensa y los denunciantes describen un camino judicial que todavía tiene mucho por esclarecer. Mientras tanto, las partes esperan otros testigos y peritajes que permitan confirmar o cuestionar, con pruebas, la versión de cada uno de los implicados.

En definitiva, este proceso no solo trata de quién dio la última decisión, sino de cuánta responsabilidad cabe cuando la salud de una figura tan mediática se deshilacha en los últimos días de vida.