Muere un buzo de rescate en Maldivas mientras buscaba turistas: tragedia en una cueva submarina que expone los límites del buceo recreativo

Un buzo de la Fuerza de Defensa Nacional muere intentando localizar a turistas desaparecidos y a su instructor en una cueva submarina de Maldivas. El grupo de cinco italianos murió en circunstancias que apuntan a la descompensación por descompresión; las autoridades investigan permisos y protocolos de seguridad.

Imagen relacionada de muere buzo rescate maldivas buceo cueva turistas italianos

En Maldivas, un buzo de #rescate de la Fuerza de Defensa Nacional falleció este miércoles mientras estaba en una misión para localizar a turistas desaparecidos y a su instructor en una peligrosa cueva submarina.

El anuncio lo hizo el presidente del país, Mohamed Muizzu, a través de un mensaje difundido en redes sociales. Según el mandatario, Mohamed Mahudhee murió a causa de una descompensación provocada por la descompresión, una complicación que suele aparecer tras inmersiones profundas.

Esta misma causa, según las estimaciones iniciales, habría afectado también a las otras personas que iban en la misión de rescate, entre ellas varios turistas.

El grupo involucrado era de origen italiano y estaba compuesto por cinco personas que viajaban con la idea de explorar un sistema de cuevas submarinas en el atestado entorno del atolón Vaavu.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de #Italia confirmó las muertes de cuatro de los cinco miembros del grupo, y señaló que el quinto, Gianluca Benedetti, que era instructor de buceo, ya había sido recuperado.

En concreto, las autoridades italianas indicaron que Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova; Giorgia Sommacal, su hija; Federico Gualtieri, biólogo marino; y Muriel Oddenino, investigadora, perdieron la vida.

Benedetti, el instructor, fue localizado y recuperado previamente, mientras que los cuerpos de los otros cuatro permanecen bajo el agua en la cueva.

Esa profundidad está por encima del límite recomendado para el #buceo recreativo

La expedición se concentró en un conjunto de cámaras conectadas por pasajes estrechos, a una profundidad de alrededor de 50 metros. Esa profundidad está por encima del límite recomendado para el buceo recreativo, que en #Maldivas suele situarse en 30 metros. Profundidades mayores a 40 metros se clasifican como buceo técnico y requieren formación específica, además de equipos y protocolos de #seguridad aún más estrictos.

Este hecho ha llevado a que se abra una #investigación para esclarecer si el grupo contaba con las autorizaciones necesarias y si se aplicaron las medidas adecuadas para un buceo de estas características.

El caso pone de manifiesto, una vez más, los riesgos que conlleva el buceo en cuevas. Este tipo de actividades, practicadas en todo el mundo, exige una formación rigurosa y una planificación meticulosa; a lo largo de varias décadas ha dejado víctimas cuando se ha intentado superar límites sin las protecciones y la experiencia necesarias.

En Maldivas, el incidente ha suscitado muestras de duelo y una revisión de los protocolos de seguridad, a la espera de los informes de las autoridades locales e italianas.

Las investigaciones siguen abiertas para determinar con qué permisos contaba el expedición y cuáles eran exactamente las condiciones de la inmersión.

Mientras tanto, las familias y los equipos implicados esperan respuestas, y el foco de atención se mantiene en la necesidad de una mayor responsabilidad en el turismo de aventura y en el buceo técnico, para evitar que este tipo de tragedias vuelva a repetirse en destinos cada vez más populares entre visitantes de todo el mundo.