Irán rechaza las últimas amenazas de Trump y deja claro que defenderá su soberanía y sus intereses, recordando su fortaleza histórica ante la presión para reabrir el estrecho de Ormuz.
Las autoridades de #Irán respondieron este martes a las amenazas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a pocas horas de que venza su ultimátum.
En Teherán se recuerda que Irán no es un incidente en la historia, sino una civilización que ha sobrevivido a siglos de agitación y a los delirios de sus enemigos.
En un mensaje difundido por redes sociales, Mohammad Reza Aref, asesor del presidente iraní Masoud Pezeshkian, dejó claro ese punto.
Aref subrayó que Irán no se dejará doblegar por la retórica primitiva que llega desde la Casa Blanca y aseguró que responderán a las barbaridades del enemigo defendiendo los intereses nacionales y con la fortaleza del pueblo iraní.
La versión oficial llega en medio de una escalada de amenazas sobre el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio mundial. #Trump había insistido en la reapertura del estrecho y, en varias ocasiones, amenazó con dañar infraestructuras civiles de Irán si no cedía. En Irán esas demandas se consideran irracionales y desproporcionadas, y se advierte que el país no cederá ante la presión de una retórica que se ve como intimidación.
El mensaje de Teherán llega en un momento en el que para la mayoría de analistas el estrecho de #Ormuz es más que un simple paso
El mensaje de Teherán llega en un momento en el que para la mayoría de analistas el estrecho de Ormuz es más que un simple paso; es una arteria geoestratégica para el suministro de petróleo y para la estabilidad regional.
Irán impone nuevas medidas para forzar a las mujeres a usar el hiyab
Las autoridades iraníes anunciaron el domingo una nueva campaña para obligar a las mujeres a usar el hiyab islámico y la policía de moralidad regresó a las calles 10 meses después de la muerte de una mujer en su custodia que provocó protestas en todo el país.Irán, que destaca su soberanía y su capacidad para defender sus intereses, reitera que no quiere entrar en una confrontación, pero deja claro que defenderá lo que considera su derecho y su forma de vida.
A nivel internacional hay llamadas al diálogo y al contacto para evitar una escalada. Estados europeos y otros actores han pedido moderación y la búsqueda de soluciones pacíficas. Sin embargo, en Teherán se insiste en que la presión externa no va a cambiar su postura. Se recuerda que la historia de Irán está hecha por generaciones que han sabido resistir campañas de desinformación y ataques externos, y que el país está preparado para responder de forma firme si se ve obligado a defender su soberanía.
En resumen, la conversación entre Washington y Teherán continúa con un tono duro. Por un lado, Estados Unidos presiona para que Irán reabra el paso y cumpla con condiciones occidentales; por el otro, Irán mantiene su línea de defensa de su soberanía y de su gente, al tiempo que recuerda su larga historia y su capacidad para resistir frente a adversarios que intentan descalabrarlo.
Mientras tanto, el mundo observa con atención, consciente de que cualquier paso en falso en esa zona podría afectar no solo a la región, sino a los mercados energéticos globales.
