Corea del Norte realizó hasta diez lanzamientos de misiles balísticos hacia el mar de Japón durante maniobras conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur, desatando mensajes de alerta en la región.
Las autoridades surcoreanas indicaron que los radares detectaron los lanzamientos alrededor de las 13:20 horas (hora local) del sábado y que el fenómeno provocó un rápido incremento de la vigilancia para evitar nuevas pruebas en los próximos días.
“Nuestras fuerzas armadas mantienen un firme estado de alerta, al tiempo que comparten estrechamente información sobre #misiles balísticos norcoreanos con las partes estadounidense y japonesa, en medio de una mayor vigilancia para prevenir nuevos lanzamientos”, señaló el Ejército surcoreano en un comunicado citado por Yonhap.
Supuestamente, el Ministerio de Defensa de #Japón indicó que #Corea del Norte habría lanzado “un objeto que podría ser un misil balístico”, el cual habría caído posteriormente en el mar.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, señaló que el gobierno se encuentra evaluando la situación y preparado para responder ante cualquier escenario.
Los ejercicios en la región reúnen a unos 18.000 efectivos entre estadounidenses y surcoreanos y se extenderán durante cerca de diez días, con entrenamientos aéreos, terrestres y marítimos en las cercanías de la península de Corea.
Desde Pyongyang, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, había advertido esta semana sobre “terribles consecuencias” por las maniobras militares conjuntas entre Washington y Seúl.
Estas maniobras han sido un punto de fricción: durante 2016 y 2017 Corea del Norte realizó pruebas de misiles balísticos en respuesta a sanciones internacionales
Históricamente, estas maniobras han sido un punto de fricción: durante 2016 y 2017 Corea del Norte realizó pruebas de misiles balísticos en respuesta a sanciones internacionales; en 2018, Kim Jong Un y el expresidente estadounidense celebraron una cumbre en Singapur que, si bien generó cierto optimismo, no logró desactivar el programa nuclear.
Analistas señalan que este episodio podría reavivar las preocupaciones por la seguridad en Asia Oriental, afectando rutas marítimas y la estabilidad regional, especialmente cuando Estados Unidos y sus aliados buscan sostener la presión diplomática y la disuasión.
