Dos agentes resultaron heridos de bala en una operación para despejar una carretera clave en el este de Bolivia, en medio de un bloqueo indefinido convocado contra el presidente Rodrigo Paz. El incidente muestra la persistente fricción entre protesta y seguridad pública.
Al menos dos agentes de la Policía resultaron heridos de bala durante una operación para desbloquear una carretera clave en el este de Bolivia, la ruta que une #Santa Cruz con Trinidad, en medio de un bloqueo indefinido convocado por sindicatos y agrupaciones civiles contra el presidente Rodrigo Paz.
Uno recibió un impacto en la cabeza y el otro en una pierna; la intervención, que duró unas cuatro horas, se desarrolló con cargas policiales, intercambio de objetos contundentes, petardos y gases lacrimógenos.
Tras la escalada de la violencia, las fuerzas de #seguridad se retiraron por motivos de seguridad, pese a haber despejado parte de la vía y permitir el paso de cientos de vehículos durante el operativo.
Antes del repliegue, la carretera había quedado despejada lo suficiente para que algunas colas de camiones y coches pudieran avanzar; al abandonar la posición, la vía volvió a quedar cortada por los manifestantes, que mantienen el bloqueo en otra parte de la misma ruta.
El operativo estuvo dirigido por el comandante de la Policía, David Gómez, con la participación de ministros de Estado como Oscar Mario Justiniano y Marcelo Blanco, y la carretera ha estado cortada durante 24 días.
El #Gobierno sostiene que la intervención buscaba restablecer el orden vial
El Gobierno sostiene que la intervención buscaba restablecer el orden vial, proteger la seguridad ciudadana y garantizar la normalidad de las actividades productivas en el oriente boliviano.
Por su parte, Evo Morales advirtió de una posible confrontación y de lo que llamó paramilitarismo en relación a un video en el que Paz convoca a movilizar a la población; aseguró que esas dinámicas ponen en riesgo la institucionalidad y la vida de la gente.
Las movilizaciones en Santa Cruz y en el este del país no son un fenómeno nuevo; históricamente estas zonas han sido foco de #protestas que afectan el flujo de mercancías y el funcionamiento de la economía local, con impacto directo en agricultores y empresas de mayor tamaño.
Según la Defensoría del Pueblo, el balance de estas protestas incluye ya diez personas fallecidas, 37 heridos y más de cien detenidos; siete de las muertes se atribuyen a retrasos o fallos en la atención médica provocados por los bloqueos.
Este episodio añade presión sobre el gobierno para buscar salidas dialogadas, sin renunciar a la autoridad necesaria para garantizar que la vida diaria y el comercio sigan funcionando.
En la historia reciente de Bolivia, las tensiones entre el poder central y las regiones autónomas han marcado la política y han dejado lecciones sobre la necesidad de acuerdos para evitar que las calles se conviertan en campo de choque.
