Dos ciudadanos chilenos fueron encontrados muertos en el interior de un vehículo incendiado en Challapata, Bolivia. Las autoridades señalan un posible ajuste de cuentas vinculado a una banda de robo de vehículos; la escena ha generado interrogantes sobre lo ocurrido.
Según informes preliminares, ambos presentaban quemaduras de segundo grado compatibles con exposición directa al fuego y lesiones en las muñecas que indicarían que podrían haber estado supuestamente esposados.
Las investigaciones iniciales sugieren que el hecho podría tratarse de un ajuste de cuentas entre la banda delictiva chilena que operaba en #Challapata y otros actores locales, un vínculo que, presuntamente, habría provocado el desenlace violento.
Las autoridades bolivianas, por su parte, presumen que la muerte está ligada a esa dinámicamente compleja red de crimen organizado que habría operado en la zona.
El grupo delictivo al que se atribuye el hecho estaría integrado, presuntamente, por cuatro individuos dedicados al robo de vehículos de diversas características para luego revenderlos.
Precisamente, el automóvil en el que viajaban Soto Marín y Vicencio Rojas era robado y no contaba con documentación, según los primeros datos de la investigación.
La forma de operar, presuntamente, consistía en cambiar el color del coche y eliminar señas distintivas para presentarlo como un motorizado indocumentado.
Diversas personas de Challapata y zonas aledañas habrían sido víctimas de estas estafas vinculadas a la banda chilena
Diversas personas de Challapata y zonas aledañas habrían sido víctimas de estas estafas vinculadas a la banda chilena.
La presencia de la banda habría generado una persecución por parte de la comunidad, que, según relatos de testigos, reunió entre 20 y 30 vecinos para intentar capturar a los sospechosos.
En ese contexto, presuntamente, se dio muerte a los autores del delito, aunque las autoridades aún trabajan para aclarar responsabilidades y circunstancias exactas.
Por su parte, el tercer integrante de la banda se encuentra arrestado en la Jefatura Provincial de Policía de Challapata por otros hechos delictivos y actualmente fue imputado por el delito de robo agravado, relacionado con la sustracción de una camioneta ocurrida el pasado 5 de enero.
El cuarto miembro del grupo continúa prófugo, con la investigación en curso para determinar su paradero y participación en los hechos.
Históricamente, Challapata y sus zonas cercanas han estado marcadas por tensiones derivadas del robo de vehículos y de redes de contrabando que conectan Chile y Bolivia.
Aunque estos hechos guardan relación con dinámicas regionales, las autoridades insisten en que cada caso debe ser evaluado conforme a la evidencia disponible.
