El ministro boliviano de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, señaló en Santiago que aún queda mucho por hacer para reanudar la cooperación bilateral, tras casi medio siglo de ruptura, y adelantó anuncios en materia comercial.
Aramayo arribó este jueves a Santiago con el objetivo de encauzar la reconstrucción de vínculos bilaterales, tras 48 años de distanciamiento. "Vamos a tener anuncios importantes que dar", enfatizó al inicio de la jornada.
Naturalmente, la autoridad boliviana subrayó que la normalización requerirá tiempo y una agenda que abarque diversos frentes, incluyendo acuerdos en materia de comercio exterior.
"Naturalmente, es un camino largo el que hay que recorrer para el restablecimiento de relaciones, y hoy día vamos a tener un conjunto de acuerdos en materia de comercio exterior", explicó, en un indicio de que las conversaciones podrían avanzar hacia entendimientos concretos durante la visita.
El ministro expresó, además, su satisfacción por la oportunidad de estar en Santiago, afirmando que es "un honor" participar en este proceso junto a las autoridades chilenas y la voluntad de ambos pueblos de buscar una salida positiva a décadas de desencuentro.
Respecto al quiebre de las relaciones, Aramayo afirmó que son "48 años" que, con voluntad política y apostando por la voluntad de nuestros pueblos, pueden traducirse en resultados que esperamos, a muy corto plazo, sean beneficiosos para ambos países.
Las relaciones entre #Bolivia y #Chile han estado marcadas por tensiones que se remontan a conflictos que afectaron a ambas naciones tras la Guerra del Pacífico (1879-1884)
Históricamente, las relaciones entre Bolivia y Chile han estado marcadas por tensiones que se remontan a conflictos que afectaron a ambas naciones tras la Guerra del Pacífico (1879-1884), un conflicto que dejó a Bolivia sin acceso al océano Pacífico y que condicionó las dinámicas diplomáticas durante varias décadas.
Aunque el Tratado de 1904 normalizó algunas cuestiones, la relación bilateral siguió signada por la ambigüedad y la expectativa de una solución definitiva sobre la salida al mar boliviano.
En años más recientes, ha habido intentos y encuentros para reanudar el diálogo y explorar salidas políticas y comerciales, sin que ello haya supuesto, hasta ahora, un restablecimiento pleno.
Supuestamente, la visita podría abrir la puerta a acuerdos destinados a facilitar el comercio y la conectividad entre ambos países, así como a principios de cooperación técnica y regional.
No obstante, los analistas advierten que los plazos y el alcance de cualquier acuerdo dependen, en gran medida, de la voluntad política de las partes y de la capacidad para transformar las conversaciones en planes concretos de implementación.
En este marco, la delegación boliviana busca convertir la presencia en Chile en un hito de una estrategia más amplia para normalizar la relación bilateral.
