La estación de Usurbil, ubicada sobre un viaducto, mejora la relación entre el centro urbano y el polígono industrial, elimina tres pasos a nivel y amplía la capacidad de la red con tecnología ERTMS.
Una nueva estación se levanta en #Usurbil para acercar la ciudad al cinturón industrial y al conjunto de la costa. En Euskadi, la llegada de la estación de Usurbil se ha planteado como una solución de ingeniería inteligente: el edificio va a cabalgar sobre un viaducto, de modo que el núcleo urbano queda mejor conectado con las instalaciones ferroviarias y, al mismo tiempo, la permeabilidad hacia el polígono industrial es mayor.
Con este diseño, se ha logrado eliminar tres pasos a nivel, una demanda histórica para mejorar la seguridad vial y la fluidez del tráfico ferroviario.
La estación es de planta rectangular y ocupa 231 metros cuadrados de superficie construida. El acceso principal se sitúa en la fachada este, a la altura de la nueva pasarela peatonal que enlaza directamente con el centro urbano de Usurbil y que concentra el mayor flujo de personas usuarias.
Esa pasarela, de casi 20 metros de largo y 3 metros de anchura libre, se convierte en la puerta de entrada para peatones que acuden también a la parada de autobús situada en la carretera N-634.
Una rampa conectada al edificio, con una pendiente del 3,3%, continúa desde la pasarela hasta los polígonos industriales de Atallu y Osinalde, donde se ubican áreas sensibles a la logística y el transporte.
En el vestíbulo principal se sitúan las máquinas expendedoras de billetes y la sala del jefe de estación. Tras la línea de validación, se accede al vestíbulo secundario desde el que se acceden los dos andenes laterales mediante dos escaleras fijas y dos ascensores.
La envolvente exterior es un volumen compacto perforado por grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural al vestíbulo. El revestimiento combina materiales resistentes, funcionales y de fácil mantenimiento, pensados para evitar actos vandálicos. En la parte ferroviaria, la playa de vías se ha reorganizado: hay una longitud útil entre desvíos de 240 metros, preparada para posibles mercancías futuras y una vía de apartado con topera final.
La estación cuenta con dos andenes laterales de 80 metros de longitud útil y 3,5 metros de anchura mínima, en los que se incluyen dos marquesinas de 20 metros.
Admite el sistema europeo ERTMS: un marco tecnológico que supervisa la velocidad y frena el tren si es necesario
Además, se ha instalado un nuevo enclave de control que, junto con otros componentes de señalización, admite el sistema europeo ERTMS: un marco tecnológico que supervisa la velocidad y frena el tren si es necesario, aumentando la capacidad de respuesta ante eventualidades y, en definitiva, la seguridad y fiabilidad de la circulación.
La consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, subrayó la trascendencia de una obra que combina tres ideas clave: mejorar la calidad de vida de la gente, acercar la estación al núcleo urbano y facilitar la permeabilidad hacia la zona industrial.
En sus palabras, «se gana en seguridad, accesibilidad, comodidad y eficiencia», y añadió que estas actuaciones de ETS conllevan una regeneración urbanística importante, que supera los 4.000 metros cuadrados de superficie.
La intervención se ha complementado con una profunda urbanización ambiental: se han reformado caminos (1.100 m2 de camino), se han creado rotondas (900 m2) y se han ejecutado zonas ajardinadas (2.275 m2), junto a la revegetación y una nueva urbanización de la parada de autobús en la N-634, además de un nuevo alumbrado LED para garantizar niveles lumínicos adecuados y una mejor percepción de seguridad.
Pero las actuaciones no se quedan en Usurbil. En el mismo término municipal, Euskal Trenbide Sarea trabaja también en la corta de Aginaga, un túnel de 1.329 metros de longitud en vía doble que permitirá acortar el recorrido y duplicar las frecuencias entre Zarautz y Donostia. La ampliación del puente de Txokoalde ya se ha terminado y, paralelamente, se avanza en el acondicionamiento de los caminos de acceso al emboquille del túnel desde Donostia.
El nuevo trazado ferroviario recortará el viaje en aproximadamente 1.500 metros y reducirá el tiempo entre las estaciones de Aia-Orio y Usurbil en unos 2 minutos. El desdoblamiento de la vía permitirá el cruce de trenes de viajeros y de mercancías, lo que incrementará la capacidad de servicio de la línea: las circulaciones que hoy pasan cada 30 minutos pasaran a hacerlo cada 15 minutos.
El conjunto de estas transformaciones se enmarca en una revolución del transporte público en la región: una serie de obras de calado, como las variantes ferroviarias Altza-Galtzaraborda y la conexión Topo por el centro de Donostia, que no se detiene.
En Usurbil, la estación y la conexión con Aginaga forman parte de una estrategia que busca optimizar el servicio a lo largo de la costa guipuzcoana, primero hacia Zarautz y después hacia Zumaia y Deba, mejorando la conectividad para residentes y visitantes por igual.
