La primera reunión de seguimiento del Pacto Vasco de Salud revisa avances, prioriza la Atención Primaria y la Salud Mental y anuncia medidas para fortalecer Osakidetza, profesionalizar la gestión y avanzar en la digitalización y el uso de datos.
En Euskadi, la primera reunión de seguimiento del #Pacto Vasco de Salud ha servido para revisar cuánto se ha puesto en marcha, mostrar resultados y fijar las prioridades de los próximos meses con una idea clara: convertir la #sanidad pública en un modelo más integrado, más colaborativo y realmente orientado a resultados.
A día de hoy, el 85% de las iniciativas previstas ya están en marcha, es decir 282 de las 332, con impactos claros en la participación de pacientes en la toma de decisiones, una #Osakidetza más fortalecida y un sistema mejor equipado con innovación y tecnología.
La #Atención Primaria ocupa el centro de esta transformación. Se reconoce que la accesibilidad ha mejorado, se ha ampliado la plantilla de profesionales y se ha puesto en marcha un plan de inversiones en infraestructuras, con nuevos perfiles profesionales y modelos organizativos que permiten una atención más cercana y resolutiva.
Además, se avanza en desarrollar rutas asistenciales integradas por patologías en salud mental, especialmente en adicciones, patología dual e infantojuvenil, para que pacientes y familias sepan en cada momento cuál es su recorrido y cómo avanzar con seguridad y continuidad en la atención.
Una de las señales más relevantes es la creación inminente de un Consejo Asesor de Transformación en Salud, diseñado para ordenar el cambio organizativo y acelerar la transformación del sistema sanitario público.
Este nuevo órgano pretende dar coherencia a las medidas que ya se están implementando y funcionar como una guía de gobernanza para priorizar, acompañar y evaluar el progreso del Pacto.
El consejero ha subrayado que el sistema necesita tiempo para autotransformarse, y que el cambio no depende de impulsos aislados sino de una estructura estable que apoye la cooperación entre profesionales y pacientes.
En el plano de gobernanza y liderazgo, se han efectuado movimientos para reforzar la dirección en el propio Departamento de Salud y en Osakidetza. Se ha puesto el foco en dos viceconsejerías: una de Salud, más orientada a la transformación y al valor, y otra de Gobernanza y Sostenibilidad Sanitarias, junto a un nuevo decreto de estructura en tramitación.
Asimismo, en Osakidetza se han redefinido responsabilidades directivas y se han creado dos nuevas subdirecciones: una para estrategia y transformación del sistema y otra para coordinación de salud mental y la política sociosanitaria.
La Atención Primaria es, a partir de ahora, el eje de la acción. El Plan de Acción 2026 recoge medidas para mejorar la accesibilidad, ampliar la cartera de servicios y reforzar la equidad. Entre las medidas ya en marcha se destacan nuevos cuadros de mando, vehículos de apoyo itinerante, transcripción de voz en consulta y acceso a imágenes desde la historia clínica.
En la OSI Bidasoa se han promovido cambios en el modelo de pediatría, se reforzará la atención pediátrica y se incorporarán nuevos perfiles, como psicólogos y trabajadores sociales, además de nuevos canales de comunicación y teleasistencia para una atención más próxima.
El plan de infraestructuras prevé la apertura de 21 nuevos centros de salud, la reforma o ampliación de otros 8 y diversas actuaciones parciales en la red de atención primaria.
En salud mental, se priorizan rutas asistenciales integradas por patologías para reforzar la continuidad de la atención en el entorno comunitario y familiar.
Dentro de la nueva organización de Osakidetza
Estas rutas, dentro de la nueva organización de Osakidetza, prevén una mayor coordinación y una oferta más proactiva, con el objetivo de acercar la atención al domicilio y reducir las diferencias entre territorios.
Sanidad Pública en Madrid se afianza como referente en España con hospitales destacados y reconocimientos destacados
La sanidad pública en la Comunidad de Madrid continúa consolidándose como líder en España, con varios hospitales en el ranking nacional y distinciones a servicios clínicos y equipos de gestión. La consejera Fátima Matute destacó la calidad y compromiso del personal sanitario madrileño.La prevención y la acción comunitaria ocupan otro eje clave. Se impulsa la Comisión Interinstitucional de Salud Pública y el Consejo Vasco de Salud Pública, junto con la participación de asociaciones de pacientes para crear un ecosistema estable de participación ciudadana.
En cribados, se avanza en la autotoma de cérvix, la reducción de la edad de cribado de mama a 45 años y un piloto de cribado cardiovascular en Elgoibar, además de fortalecer la cartilla vacunal digital y la coordinación entre sistemas de información para vigilar y prevenir mejor.
Se promueven entornos escolares y comunitarios más saludables, espacios sin humo y guías técnicas para entidades locales y centros educativos.
En cronicidad y en los tiempos dependientes, Osakidetza avanza hacia un modelo más proactivo, digital y homogéneo. Se busca integrar mejor los servicios, acercar la atención al domicilio y mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas. Destacan la formación online de la Ruta de Insuficiencia Cardíaca, la digitalización de itinerarios y la implantación de hojas de ruta propias en las OSI para reducir la variabilidad entre territorios.
En patologías tiempo dependientes, #Euskadi se marca como objetivo acortar los tiempos de respuesta mediante rutas asistenciales consolidadas, reforzando BIHOTZEZ y desplegando vehículos de intervención rápida para llegar antes a la fuente del problema, incluso en entornos rurales.
En el ámbito sociosanitario y de cuidados al final de la vida, se intensifica la coordinación entre sanitario, social y comunitario, con interconsultas sociosanitarias en atención primaria, conexión digital de sistemas y estructuras estables de coordinación, así como una atención más personalizada a colectivos vulnerables.
Se ha puesto en marcha un nuevo aplicativo corporativo de eutanasia, se ha reforzado la formación, y se ha creado una unidad específica para mejorar la trazabilidad, apoyar a profesionales e informar a la ciudadanía.
Además, HaurSare entra en servicio como atención paliativa pediátrica para garantizar homogeneidad en Euskadi, y se ha reactualizado el Consejo Asesor de Cuidados Paliativos y unificado el Documento de Voluntades Anticipadas.
Un pilar importante es la orientación a valor: Osakidetza empieza a basar decisiones y planificación en los resultados en salud y en la experiencia de las personas.
Se consolida la ruta del cáncer de mama como referencia, se desarrollan cuadros de mando e indicadores para medir el impacto y se crea el Observatorio de Buenas Prácticas.
A la vez, se avanza en la #gestión de datos mediante el proyecto DATU, la Oficina del Dato, que busca garantizar custodia, uso y gestión del dato para disponer de un sistema más medible y homogéneo.
En definitiva, el Pacto Vasco de Salud avanza hacia una transformación profunda del sistema público de salud, con una visión de largo plazo, basada en la colaboración de profesionales y pacientes, la participación social y una forma de trabajo más unificada, eficiente y orientada a resultados.
Todo ello con la expectativa de que la atención sea más cercana, más equitativa y mejor organizada para toda la ciudadanía, como señala el propio consejero en estas fases iniciales: tiempo para la autotransformación, paciencia para ver resultados y consenso para construir un sistema vivo que ofrezca mayor valor a la ciudadanía y mejores resultados en salud.
