La consejera de Alimentación de Euskadi defiende la dignidad del primer sector y anuncia medidas a largo plazo para reforzar el pastoreo en Ordizia durante el Artzain Eguna.
En Ordizia, un municipio con arraigada tradición ganadera, se celebró el Artzain Eguna, una cita que reúne a pastores, familias y vecinos para reconocer el trabajo que sostiene el medio rural.
En la solemnidad de la jornada, la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, Amaia Barredo, subrayó que ese día no es solo un homenaje a un oficio, sino a una forma de vida, a un saber transmitido de generación en generación y a un trabajo imprescindible para Euskadi.
Barredo insistió en que la labor de los pastores no pertenece al pasado: es una pieza clave del presente y del futuro, porque el pastoreo mantiene en marcha la economía rural, cuida el paisaje y la biodiversidad, alimenta la cultura y fortalece la comunidad.
Además, sostiene la soberanía alimentaria, un objetivo cada vez más prioritario en un mundo con cambios climáticos y retos logísticos.
Barredo defendió con contundencia el prestigio y la dignidad del primer sector, y advirtió que una sociedad que no valora a quienes la alimentan se debilita.
Recordó que el Gobierno Vasco trabaja con una mirada a largo plazo para reforzar el sector, con herramientas como la nueva Ley de #Política Agraria y Alimentaria de Euskadi, que ya está en fase final, la Estrategia de Desarrollo Rural 2030 y la reciente constitución de la Red Vasca de Desarrollo Rural.
Estas medidas buscan facilitar el relevo generacional
Estas medidas buscan facilitar el relevo generacional, favorecer la modernización de explotaciones familiares, impulsar proyectos cooperativos y mantener servicios y recursos en los pueblos.
Para el Ejecutivo vasco, defender al primer sector es también defender nuestros pueblos, nuestro territorio y las condiciones para un #relevo generacional sostenible, para que haya actividad y un futuro viable en zonas rurales.
Más allá de la agenda institucional, el #Artzain Eguna encierra una memoria: la vida de los pastores ha estado ligada al monte y a las estaciones, con un ritmo que ha dibujado el paisaje vasco y ha alimentado una identidad compartida.
Aunque la modernidad ha traído retos, como la necesidad de incorporar tecnología, criterios de gestión de recursos y mejores vías de comercialización, el sustento básico de la gente que cuida de ovejas, vacas y caballos continúa siendo un pilar.
En Euskadi, la ganadería y el pastoreo han estado vinculados históricamente a sectores como el queso Idiazabal y la mano de obra de baserritarras, que han mantenido viva la economía rural pese a las tensiones demográficas.
La jornada de Ordizia, además, puede leerse como un mapa de las prioridades de la política agraria vasca: apoyar a las explotaciones familiares, impulsar un marco regulatorio claro, promover la sostenibilidad ambiental y preservar el paisaje que da identidad a la comunidad.
En clave histórica, este tipo de iniciativas se enmarcan en una tradición de gobernanza que busca equilibrar desarrollo y arraigo, para que #Euskadi siga contando con su primer sector como motor de empleo, cultura y seguridad alimentaria.
