La Mesa Interinstitucional de Euskadi analiza el flujo migratorio en tránsito, subraya que 2025 cierra sin muertes en el Bidasoa y reclama reconocimiento institucional de Euskadi como Frontera Norte para una gobernanza compartida y estable.
En Euskadi, este viernes se celebró en Irun una mesa interinstitucional donde #Cruz Roja presentó el balance del servicio de atención humanitaria a personas migrantes en tránsito.
Según el organismo, durante 2025 se han atendido 3.121 personas, una cifra que se encadena a una trayectoria que ya acumula más de 40.000 atenciones desde 2018. Aunque el año ha sido complejo, el balance refleja que el sistema de respuesta ha sabido responder de forma continua gracias al recurso ordinario conocido como Hilanderas I, que ha permitido cubrir necesidades sin necesidad de activar un plan de contingencia de alto nivel.
En este sentido, el Gobierno Vasco ha destacado que, por tercero año consecutivo, no se ha registrado ningún fallecimiento en la subida y bajada por el Bidasoa, lo que añade un matiz importante en la evaluación de la gestión de la frontera y de la protección de derechos en la zona.
La presencia de Canarias en la reunión ha sido destacada por su valor institucional; el archipiélago, al ser frontera sur del Estado y de la Unión Europea, aporta una perspectiva clave para entender los flujos actuales.
A la vez, #Euskadi ha aprovechado para insistir en que su papel como territorio de tránsito hacia el norte de Europa debe reconocerse formalmente como Frontera Norte.
“Canarias representa la frontera sur y Euskadi representa, de facto, la frontera norte. No se trata de enfrentamientos entre territorios, sino de reconocer que las regiones fronterizas necesitan información, recursos, coordinación y una gobernanza compartida”, afirmó la consejera Nerea Melgosa.
Balance y evolución de 2025
Cruz Roja presentó el desglose anual: 3.121 personas atendidas en 2025, dentro de una evolución que ya apunta a años previos como 2018 (5.837 atenciones), 2019 (4.244), 2020 (3.493), 2021 (8.115), 2022 (6.253), 2023 (3.317) y 2024 (6.243). El último ejercicio ha mostrado una consistencia que contrasta con el repunte de 2024 y confirma que la atención no se detiene ante variaciones de flujo.
Entre las particularidades de 2025, se observa que el perfil mayoritario sigue siendo de hombres jóvenes (alrededor del 88%), con un 9% de mujeres y un 3% de menores acompañados por un adulto.
En cuanto a nacionalidades, los extranjeros atendidos proceden mayoritariamente de Guinea Conakry, Mali, Senegal y Costa de Marfil. El servicio funciona las 24 horas los 365 días del año y está orientado a garantizar un espacio seguro, cubrir necesidades básicas, detectar vulnerabilidades, facilitar orientación individualizada, prevenir riesgos y proteger derechos.
A lo largo del año no ha sido necesario activar el Plan de Contingencia, y se ha mantenido la respuesta con el recurso Hilanderas, que ha permitido adaptar la atención a la evolución de los flujos migratorios.
Un dato significativo es que, a pesar de las cifras, Euskadi mantiene una trayectoria de reducción de víctimas mortales en la zona del Bidasoa. Tras los fallecimientos en 2021 y 2022, los años 2023, 2024 y 2025 se han cerrado sin pérdidas humanas en este entorno fronterizo. La consejera Melgosa ha subrayado que esto demuestra que la coordinación institucional y social permite una respuesta humanitaria eficaz basada en el recurso ordinario, sin perder capacidad de anticipación.
Canadá incorporará vivienda y servicios de salud en su estrategia de inmigración
El ministro de Inmigración de Canadá, Marc Miller, anunció que el país incorporará la planificación de vivienda, atención médica y otros servicios en su estrategia de inmigración, luego de registrar el mayor aumento de población en casi siete décadas.También ha señalado novedades relevantes para 2025, como un crecimiento de los flujos de retorno desde terceros países, una mayor demanda de consejo en protección internacional y estancias, en algunos casos, más prolongadas de lo deseable.
Historia y capacidad de respuesta de Euskadi
Historia y capacidad de respuesta de Euskadi
Desde 2018, Euskadi ha atendido directamente a más de 40.000 personas migrantes en tránsito. La mayoría de estas personas, una vez atendidas, continúa su itinerario hacia otros países europeos, pese a lo cual su estancia en territorio vasco requiere una respuesta humanitaria organizada, coordinada y sostenible.
Melgosa ha destacado que la capacidad de respuesta de Euskadi se apoya en la coordinación institucional, la colaboración con el tercer sector y el compromiso con los derechos humanos.
En esa línea, se insiste en que el reconocimiento formal de Euskadi como #Frontera Norte no es una expresión meramente simbólica, sino una necesidad organizativa, estructural y de equidad.
El objetivo es que España reconozca este papel y que exista un marco estable de financiación y gobernanza compartida, con una incorporación explícita de esta realidad en la política migratoria estatal.
Hacia la implementación del Pacto Europeo de Migración y Asilo
Durante la reunión se analizó la incertidumbre que rodea la futura implementación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, prevista para junio.
El Gobierno Vasco considera imprescindible conocer de antemano cómo se aplicará en la práctica, qué papel tendrán las comunidades autónomas, cómo se garantizará la asistencia jurídica y la protección de las personas vulnerables, especialmente menores, y qué recursos se habilitarán para los territorios frontera.
A la vez, se valoró que el Gobierno de España haya promovido una regularización extraordinaria para personas ya presentes en el Estado, aunque advierten que dicha medida no agota la política migratoria ni resuelve por sí sola las preguntas que plantea el Pacto.
La Mesa Interinstitucional, clave de la coordinación
La mesa seguirá siendo el principal foro de cooperación entre administraciones y entidades sociales para analizar la evolución de los flujos, compartir información y adaptar los dispositivos de respuesta ante cambios.
Melgosa concluyó con una reflexión clara: “La migración puede ser utilizada para sembrar miedo, dividir y generar ruido, o para abordarse desde la responsabilidad, la cooperación y la humanidad.
Euskadi ha elegido el segundo camino”.
