Reporte sobre el acuerdo marco 2025‑2029 y el programa 2026 para promover el euskera en la región fronteriza, con aumentos presupuestarios, nuevas iniciativas y un marco de cooperación entre el Gobierno Vasco y la OPLB.
En Baiona, Gobierno Vasco y la Oficina Pública de la Lengua Vasca (EEP) de Iparralde celebraron la firma del programa para 2026 dentro del convenio marco 2025‑2029, un acuerdo que fija las líneas de cooperación y las aportaciones económicas de cada parte para el próximo año.
La cita reitera que, además de subvencionar el trabajo de las agencias privadas que impulsan el #euskera en Ipar Euskal Herria, ambas instituciones seguirán colaborando en diversos ámbitos y proyectos destinados a fomentar el uso y la transmisión de la lengua.
Para 2026 se ha fijado un presupuesto de 2.470.000 euros en subvenciones a agentes privados vinculados a la #euskalgintza de la región, de los cuales 1.970.000 provienen de la Oficina Pública de la Lengua Vasca y 500.000 euros del Gobierno Vasco. En concreto, el reparto se estructura en dos bloques: 2.300.000 euros para entidades que ya cuentan con convenio y reciben una ayuda vinculada a su actividad anual, y 170.000 euros para apoyar proyectos relacionados con el euskera a través de una convocatoria específica. Las decisiones sobre estas subvenciones se tomarán en verano, cuando se aclaren las candidaturas y se consolide el reparto.
El acto también sirvió para recordar que este plan forma parte del marco de cooperación firmado en 2025, el quinto acuerdo de este tipo desde que, en 2007, se puso en marcha un trabajo continuo entre el Gobierno Vasco y la OLPB/EEP para coordinar políticas lingüísticas.
En ese contexto, el convenio marco define cinco ámbitos de colaboración: la transmisión del euskera, la presencia y el uso de la lengua, la calidad lingüística, la motivación para el euskera y la construcción de puentes entre los agentes que trabajan con la lengua.
Este marco sirve como paraguas para el programa anual, que concrete cada año los proyectos y las prioridades.
En cuanto a los contenidos concretos para 2026, se mantienen y actualizan las áreas de intervención ya anunciadas, con un énfasis claro en cuatro bloques de trabajo, además de la continuidad de la vocación de coordinación entre agentes.
El primero de ellos es la euskaldunización y alfabetización de personas adultas. Se trabaja para avanzar en la homologación de certificados de competencia lingüística: desde el decreto de 18 de abril de 2023, la Comunidad Autónoma del País Vasco reconoce de forma automática todos los certificados expedidos por la Oficina Pública de la Lengua Vasca, con el objetivo de simplificar trámites y hacer los reconocimientos más útiles para la ciudadanía.
En 2026 se reforzarán los mecanismos de intercambio de información y conocimiento entre políticas, con especial atención a la plataforma de aprendizaje INGURA, cuyo desarrollo se adapta a las necesidades de los estudiantes de #Ipar Euskal Herria en el marco del proyecto Eusguneak y con el respaldo del programa POCTEFA.
El segundo eje se refiere a la construcción del Sistema de Indicadores del Euskera. Gobierno Vasco y la EEP seguirán trabajando de forma conjunta para afinar el sistema, ajustar indicadores y atender las realidades específicas de cada territorio, además de continuar actualizando y alimentando la página web del EAS para que esté siempre al día.
El tercer eje se centra en la colaboración técnica en el ámbito de la traducción neuronal entre euskera y francés. Se continuará fomentando la cooperación con quienes generan corpus lingüísticos y alimentan el banco terminológico, así como reforzando las relaciones técnicas a través de la Biblioteca de HABE.
Para disponer de una radiografía actualizada del uso y la transmisión del euskera en la región
El cuarto eje corresponde a la VIII Encuesta Sociolingüística. En 2026 se diseñarán los cuestionarios, se definirá y completará la muestra, se organizará el trabajo de campo y se explotarán los datos recogidos, para disponer de una radiografía actualizada del uso y la transmisión del euskera en la región.
A la par de estos bloques, el programa fija la aportación económica para subvencionar el trabajo de los agentes privados vinculados a la euskalgintza de Ipar Euskal Herria: este año, 1.970.000 euros procedentes de la OPLB y 500.000 euros del Gobierno Vasco, sumando un total de 2.470.000 euros. El dinero se distribuirá en dos fases: la primera, de 2.300.000 euros, se destinará a entidades con convenio; la segunda, de 170.000 euros, irá a proyectos específicos a través de una convocatoria.
A modo de contexto histórico y aclaración de fondo, conviene recordar que las decisiones sobre la distribución de subvenciones se adoptan cada año en verano.
En la pasada edición se apoyó el trabajo de 14 agentes privados dentro del convenio y, además, 36 proyectos adicionales pudieron recibir respaldo mediante la convocatoria de Actividad Lingüística.
Con la firma de este programa se abre también la convocatoria de Proyectos de Actividad Lingüística de 2026, organizada por ambas partes, para impulsar iniciativas que refuercen la transmisión y el uso del euskera entre las comunidades de Ipar Euskal Herria.
Los responsables de las instituciones destacan que la cooperación transfronteriza no es una simple formalidad, sino una estrategia sostenida en el tiempo.
Aitor Aldasoro, viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno Vasco, subrayó que el salto del euskera debe darse de forma conjunta, porque la implicación de toda la comunidad es imprescindible y, aunque la voluntad es clave, también hace falta contar con recursos.
Behoteguy, por su parte, enfatizó la continuidad de una colaboración que, desde hace años, ha permitido compartir experiencias, reforzar políticas lingüísticas y avanzar de manera coordinada para apoyar a los agentes que fortalecen la transmisión y el uso del euskera.
La presidenta de la OPLB añadió que 2026 continuará reforzando este fondo de cooperación, como muestra del compromiso concreto de ambas instituciones con el euskera y con quienes trabajan cada día para que la lengua siga viva en la vida cotidiana de la gente de Ipar Euskal Herria.
En suma, el acuerdo firmado hoy en Baiona consolida una estrategia de inversión y coordinación que busca ampliar la base de hablantes, mejorar la calidad del uso del euskera y facilitar que la lengua gane relevancia en todos los ámbitos de la vida pública y comunitaria, con la mirada puesta en el desarrollo de esa región como polo de convivencia lingüística entre dos orillas.
