El Basque Segurtasun Foroa echa el cierre tras un año de debates: más de mil voces para redefinir la seguridad en Euskadi
El Lehendakari Imanol Pradales inaugura el curso de verano que pone fin al Basque Segurtasun Foroa, un proceso participativo que ha recogido las inquietudes de más de mil ciudadanos y entidades sobre seguridad integral en Euskadi. Las conclusiones servirán para elaborar el Plan de Seguridad Integral 2026-2030.
El Palacio Miramar de Donostia ha sido el escenario elegido para poner el broche de oro al Basque Segurtasun Foroa, un ambicioso proceso de reflexión colectiva impulsado por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco.
El Lehendakari Imanol Pradales ha inaugurado esta mañana el curso de verano 'Basque Segurtasun Foroa. Seguridad Integral y comunidad', que durante dos días reunirá a expertos y agentes sociales para debatir sobre los principales retos en materia de seguridad.
El foro, que echó a andar en julio de 2024, ha celebrado nada menos que 33 reuniones repartidas por todas las comarcas vascas, desde Añana hasta Lea-Artibai, pasando por Bilbao, Vitoria o la Rioja Alavesa.
En total, más de mil personas han participado en estas sesiones, incluyendo representantes de instituciones, asociaciones, cuerpos policiales, jueces, fiscales, educadores, empresarios y ciudadanos a título individual.
Un crisol de voces que ha permitido al Departamento de Seguridad escuchar de primera mano las preocupaciones de la sociedad vasca en un momento de cambios acelerados.
Y es que, como ha señalado el propio Lehendakari, "la sociedad vasca y el mundo en general están cambiando de forma acelerada y estos cambios nos obligan a no bajar la guardia y adoptar nuevas medidas".
Durante su intervención, Pradales ha subrayado que el foro ha dejado una "fotografía" muy clara: el cuestionamiento del principio de autoridad y la pérdida de valores son una preocupación transversal que afecta no solo a la Ertzaintza, sino también a profesores, conductores de autobús o personal sanitario.
"Se ha constatado una pérdida de respeto a las personas y a los bienes públicos o privados", ha añadido.
Entre las principales preocupaciones que han aflorado en las dinámicas participativas destacan la #seguridad ciudadana, el consumo y tráfico de drogas, la cultura de autoprotección, la violencia machista, la ciberdelincuencia, la desinformación y la amenaza climática.
Preocupaciones que, según Pradales, "no solo se han expresado, sino que han posibilitado la formulación de propuestas", como la necesidad de alcanzar un pacto social y político por un sistema de valores compartido.
Confianza y Ciberseguridad en la Comisión Europea
El acto de inauguración ha contado también con la participación telemática de Christiane Kirketerp, directora Ejecutiva para la Sociedad Digital, Confianza y Ciberseguridad en la Comisión Europea, y con la presencia de numerosas autoridades, como el consejero de Seguridad Bingen Zupiria, los diputados generales de los tres territorios históricos y el rector de la UPV/EHU, Joxerramon Bengoetxea.
Tras la inauguración, el curso ha continuado con ponencias sobre riesgos climáticos y open data, seguridad vial y valores, inclusión educativa, ciberseguridad y seguridad ciudadana integral.
Mañana será el turno de las adicciones y salud mental, resiliencia emocional y desinformación, antes de que el consejero Zupiria cierre el curso con una disertación sobre el Plan General de Seguridad Integral de #Euskadi 2026-2030.
Y es que el Basque Segurtasun Foroa no ha sido un fin en sí mismo, sino un diagnóstico participativo que servirá de base para el desarrollo del Plan de Seguridad Integral 2026-2030, que el Departamento de Seguridad tiene previsto tener listo antes de que acabe el año.
Un plan que, a buen seguro, recogerá muchas de las inquietudes y propuestas surgidas de este histórico proceso participativo.
Euskadi ha recorrido un largo camino en materia de seguridad. Desde la creación de la Ertzaintza en los años 80, la comunidad autónoma ha ido asumiendo competencias hasta contar con una policía integral propia.
Pero los tiempos cambian, y hoy los desafíos son muy distintos: la ciberseguridad, la desinformación, el cambio climático o la pérdida de valores requieren respuestas innovadoras y, sobre todo, compartidas.
El Basque Segurtasun Foroa ha sido precisamente eso: un ejercicio de escucha activa y construcción colectiva de las políticas de seguridad del futuro.
Ahora, el reto está en convertir esas ideas en acciones concretas que hagan de Euskadi un lugar más seguro para todos.