La Universidad del País Vasco celebra la primera ceremonia conjunta de fin de estudios con más de 3.500 graduados. El consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, subraya que el conocimiento es infinito y que la investigación avanza gracias a la curiosidad, la humildad y la participación de familias y docentes.
La Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha vivido este viernes un momento que sabe a hito para su propia historia: la primera ceremonia conjunta de fin de estudios para la promoción de grado y posgrado.
El acto, celebrado en San Mamés, Bilbao, reunió a más de 3.500 estudiantes que cerraron una etapa importante de su formación y que recibieron el ánimo y reconocimiento de familiares y del cuerpo docente. El padrino de la ceremonia fue el consejero de Ciencia, #Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, quien no solo compartió palabras de ánimo, sino que boarding el discurso con una visión de la #ciencia que invita a mirar hacia el porvenir con mirada crítica y abierta.
En esa intervención, que llevó el título de un concepto central en la reflexión científica, Pérez Iglesias ofreció una reflexión clara: el conocimiento es infinito y los seres humanos estamos siempre apenas al comienzo de ese infinito.
Lejos de ser una limitación, esa idea debe servir como motor para la #investigación y el progreso de la sociedad, afirman quienes suelen explicar el enfoque de la universidad ante la ciencia y la tecnología.
El consejero sostuvo que cada avance científico abre nuevos interrogantes y amplia el alcance de lo desconocido, como la luz que ilumina solo una pequeña parte de una inmensa oscuridad.
Esta metáfora sirve para recordar que la certeza absoluta no forma parte del itinerario humano, y que lo relevante es la curiosidad sostenida, la revisión de ideas ante nuevas evidencias y la voluntad de corregir el rumbo cuando la evidencia lo exige.
En esa línea, Pérez Iglesias subrayó la necesidad de evitar dogmatismos y de mantener una actitud de apertura ante lo que aún está por descubrir, porque las teorías más sólidas de hoy pueden cambiar mañana si aparecen pruebas mejores.
Asimismo, el titular de Ciencia, Universidades e Innovación recordó que la percepción humana es solo una de las múltiples formas posibles de interpretar la realidad.
Esa humildad epistemológica, defendida como una virtud, no resta rigor sino que lo complementa: la ciencia avanza gracias a la confrontación entre diferentes enfoques y a la revisión constante ante nuevos datos.
El objetivo de la investigación no es entregar respuestas definitivas
En palabras del propio consejero, el objetivo de la investigación no es entregar respuestas definitivas, sino avanzar en la exploración de un universo complejo que excede nuestra comprensión.
Para cerrar su intervención, Pérez Iglesias citó una idea del filósofo austriaco Karl #Popper sobre la incertidumbre del futuro: lo que viene no está escrito y sólo puede estimarse a partir de las decisiones y acciones que tomemos.
Con esa premisa, instó a los graduados a hacerse cargo de su propio porvenir y a contribuir, desde su disciplina y su vocación, a construir un mundo mejor.
La ceremonia de San Mamés, además, se enmarca en una trayectoria de la #UPV/EHU de reconocer a sus estudiantes y de vincular la #educación con la innovación y la sociedad vasca.
En este sentido, la institución ha ido asentando su papel como un referente público de la región, con campus en Bilbao (Leioa), Donostia-San Sebastián y Vitoria-Gasteiz, y con una oferta amplia que abarca ciencias, ingeniería, humanidades y artes.
Históricamente, la UPV/EHU surgió en un contexto de fortalecimiento de la educación superior en el País Vasco a finales del siglo XX, con la consolidación de una institución que, a lo largo de las últimas décadas, ha buscado equilibrar rigor académico y apertura a la sociedad.
En ese marco, actos como el de este viernes no solo celebran la conclusión de una etapa, sino también la entrada de esos miles de nuevos egresados a un mercado laboral que demanda innovación, colaboración y un compromiso cívico de alto nivel.
Para el alumnado, la ceremonia representa un certificado de sus esfuerzos, y para la sociedad, un recordatorio de que la educación superior continúa siendo el motor de la transformación.
En definitiva, la UPV/EHU propone mirar al #futuro con la misma claridad con la que se mira una lámpara en la oscuridad: confiando en la ciencia, pero sabiendo que cada paso viene acompañado de nuevas preguntas y responsabilidades.
