El Gobierno Vasco activa una convocatoria anual con un presupuesto de un millón de euros para dotar y renovar fondos de bibliotecas de Euskadi. Se distinguen partidas para nuevos fondos, renovación de fondos existentes y fondos para bibliotecas fuera de la red RLPE. El plazo para pedirla es de un mes desde su publicación.
En Euskadi, el Gobierno Vasco ha aprobado la convocatoria anual para dotar y renovar los fondos de las #bibliotecas de la comunidad, con un presupuesto global de un millón de euros.
Esta medida forma parte de la estrategia de fortalecer la oferta de lectura y recursos culturales para la ciudadanía, en línea con la idea de #educación en el ocio y aprendizaje continuo que ha marcado la agenda cultural de la región.
A continuación, vamos a desglosar qué quiere decir este dinero y qué impacto puede tener para ayuntamientos, bibliotecas y usuarios.
La distribución de la cuantía es la siguiente: un máximo de 15.000 euros para los lotes fundacionales de bibliotecas de nueva creación; 30.000 euros para dotar fondos de bibliotecas vascas que no pertenecen a la Red de Lectura Pública de #Euskadi (RLPE); y 955.000 euros para la renovación de fondos de bibliotecas que ya forman parte de la #RLPE y que, por tanto, están integradas en esa red de bibliotecas públicas.
En la práctica, esto quiere decir que el dinero va dirigido a ampliar y actualizar las colecciones, ya sea iniciando una biblioteca nueva, reforzando una biblioteca que ya existe fuera de la red RLPE o actualizando las colecciones de las bibliotecas adscritas a RLPE.
¿Quién puede acceder a estas ayudas? Las subvenciones están pensadas para los ayuntamientos y entidades locales que gestionan bibliotecas públicas, así como para las entidades municipales con funciones atribuidas en materia de bibliotecas.
También pueden solicitarlas personas jurídicas privadas que sean titulares de bibliotecas en la Comunidad Autónoma del Euskadi y que no pertenezcan a la RLPE.
En resumen, el abanico de beneficiarios es amplio y busca cubrir tanto estructuras municipales grandes como iniciativas de menor tamaño, siempre que gestionen una biblioteca pública en Euskadi.
¿Qué se puede financiar exactamente? Se admite la adquisición de libros y publicaciones periódicas o en serie, así como grabados, mapas, grabaciones sonoras, documentación gráfica, fotográfica, audiovisual, multimedia y electrónica, y otros materiales o fuentes de información que pasarán a formar parte del catálogo de fondos de las bibliotecas integradas en la RLPE y, en el caso de las no RLPE, del catálogo de la biblioteca correspondiente.
En la práctica, estas partidas permiten mejorar la oferta de lectura para niños, jóvenes y adultos, incorporar obras de interés regional o local, y ampliar colecciones especializadas en áreas como ciencia, historia, literatura o tecnología.
El plazo para presentar las solicitudes es de un mes a partir del día siguiente a la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial del País Vasco.
Por lo que las bibliotecas interesadas deben preparar documentación y presupuestos con suficiente antelación para no perder la oportunidad
Es un periodo relativamente corto, por lo que las bibliotecas interesadas deben preparar documentación y presupuestos con suficiente antelación para no perder la oportunidad.
Como contexto, la convocatoria de 2025 fue especialmente significativa: 183 ayuntamientos o entidades recibieron subvenciones para la renovación de sus fondos de biblioteca.
Este dato indica una continuidad en la inversión pública para mantener vivas las redes bibliotecarias y asegurar que las colecciones estén al día, con contenidos en distintos formatos y soportes.
Además, estas ayudas encajan dentro de la estrategia de Euskadi para ampliar el acceso a la #cultura y la educación a través de la lectura, el aprendizaje y el ocio formativo.
Historicamente, Euskadi ha mantenido una trayectoria de impulso a la #lectura pública como eje de inclusión social y promoción cultural. La RLPE, creada para coordinar y centralizar catálogos, facilita que las adquisiciones realizadas con fondos públicos se integren en una red común, lo que facilita la consulta de los usuarios y la gestión de las bibliotecas.
En el núcleo de la actualidad, la medida de este año refuerza esa conectividad entre municipios, redes y colecciones, y busca que cada biblioteca, independientemente de su tamaño, pueda ofrecer un fondo significativo y actualizado.
En la práctica cotidiana, para una biblioteca municipal, esos 15.000 o 30.000 euros pueden significar la compra de series de ficción de divulgación científica para público joven o la adquisición de literatura local que cuente la historia de la comarca.
También pueden permitir renovar equipamientos de apoyo a la lectura digital, ampliar fondos de referencia para estudiantes o incorporar materiales multimedia que complementen las visitas escolares.
En definitiva, se trata de crear un efecto en cadena: más fondos mejorados, más lectores satisfechos y comunidades culturales más activas.
En resumen, la convocatoria del Gobierno Vasco para dotar y renovar fondos de bibliotecas aporta una palanca relevante para fortalecer la RLPE y para que las bibliotecas de Euskadi respondan con mayor dinamismo a las demandas de una sociedad que cada año consume más formatos y soportes, y que exige acceso abierto y equitativo a la cultura y la información.
El dinero, gestionado de manera transparente y orientado a objetivos de colección y servicio, debe traducirse en fondos más ricos, mejor preservados y, sobre todo, más cercanos a las necesidades de las personas que acuden a la biblioteca para aprender, investigar o simplemente disfrutar de la lectura.
