Zarautz inicia las obras del LIFE Urban Klima 2050 para proteger playa y ciudad ante el cambio climático

La intervención más ambiciosa en Euskadi para adaptar la costa al cambio climático arranca en Zarautz, con financiación europea y apoyo regional. Consolida una estrategia de remodelación de la playa y mejora de accesos para evitar inundaciones y daños, con un plazo de ejecución de siete meses.

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En Euskadi, esta semana se han puesto en marcha las obras del proyecto #LIFE IP Urban Klima 2050 en el Malecón de Zarautz. Esta acción es la más grande a nivel de acción climática dentro de ese programa y cuenta con el respaldo de la Unión Europea, que financia la mayor parte de la intervención, coordinada por Ihobe, la empresa pública de #gestión ambiental del Gobierno Vasco.

Más de una veintena de entidades participan en el proyecto, que busca estudiar y adaptar la ciudad a los efectos del cambio climático y de la subida del nivel del mar.

En su primera fase, la intervención se centra en remodelar los accesos de la zona oeste de la playa. Se plantea derribar las escaleras que se adentran en la arena a la altura de la plaza Munoa y el voladizo existente, y elevar la cota del paseo para ganar seguridad y mejorar la accesibilidad.

El objetivo es evitar inundaciones y daños estructurales y dejar un frente costero más resiliente ante oleajes fuertes y marejadas.

Del lado institucional, el alcalde de Zarautz, Xabier Txurruka (EAJ-PNV), ha destacado que desde que se puso encima de la mesa el proyecto se ha mantenido un contacto permanente con las comunidades de vecinos y la hostelería de la zona para acordar pormenores, peticiones y condiciones de la obra.

Este diálogo busca que la intervención responda a las necesidades reales del barrio y de quienes viven y trabajan junto al mar.

Los antecedentes de la acción se remontan a 2020, cuando el Ayuntamiento elaboró el Informe de diagnóstico y evaluación de alternativas para minimizar el impacto combinado de las olas y mareas en el dique de Zarautz.

En mayo de 2024 se presentó el Anteproyecto que define las actuaciones a realizar en la playa y su entorno para paliar los efectos del cambio climático asociados a la subida del nivel del mar y al incremento del oleaje.

En esa planificación figuran tres actuaciones, entre ellas la remodelación del ámbito Narros-Munoa, considerada prioritaria dentro de los límites de financiación del programa LIFE.

Con esa hoja de ruta, durante 2025 el Ayuntamiento licitó la redacción del proyecto y la dirección de la obra para las actuaciones en Narros-Munoa y su entorno.

000 euros y el Ayuntamiento de #Zarautz completará el resto

En 2026, la administración competente adjudicó las obras a Construcciones Mariezcurrena S.L. mediante concurso público por un importe de 1.244.955,75 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución aproximado de siete meses. Dentro de las subvenciones del programa LIFE, la Unión Europea aportará 696.231 euros; el Gobierno Vasco aporta 380.000 euros y el Ayuntamiento de Zarautz completará el resto. El alcalde ha aclarado que empezar ahora puede parecer inusual, pero la razón es lógica: las obras no pueden ejecutarse en invierno por las condiciones meteorológicas y el oleaje, que harían inviable la intervención.

La necesidad de proteger la playa es clara. Zarautz es la playa más extensa de la costa vasca, con una longitud de unos 2.100 metros, y se enfrenta a desafíos significativos por el aumento del nivel del mar y el incremento del oleaje. Los episodios extremos, como el temporal de 2014 que causó graves daños en el malecón, han marcado la obligación de buscar soluciones sostenibles.

En proyección, se estima que la playa podría perder hasta un 30% de su superficie para 2050 y entre el 65% y el 90% para 2100 si no se adoptan medidas.

En términos de vivienda, el cambio climático podría afectar en 2050 a unas 4 hectáreas de suelo residencial, aumentando esa superficie a entre 5 y 7 hectáreas para 2100, lo que representaría un 2%, 3% y 4% de la superficie residencial total, respectivamente.

Todos estos factores se traducen en impactos económicos por la posible reducción del uso recreativo y, sobre todo, en una mayor vulnerabilidad de estructuras y edificios ubicados en la franja costera.

Por ello, la intervención propone eliminar infraestructuras que ocupan la playa para permitir una distribución más natural de la arena en los sectores intervenidos y, de este modo, lograr una mayor protección de las construcciones en primera línea.

Con estas medidas, se busca consolidar una playa más resiliente, menos expuesta a las crecidas y con mejores condiciones de seguridad para vecinos, visitantes y empresarios de la zona.

Este conjunto de acciones, financiadas en gran parte por la UE, se enmarca en una estrategia más amplia de Euskadi para anticiparse al cambio climático y proteger su patrimonio costero.

A través del LIFE IP Urban Klima 2050 se persigue no solo ganar en resistencia ante temporales y subida del nivel del mar, sino también sentar las bases para una gestión más sostenible del litoral, compatible con el desarrollo turístico y la calidad de vida de la ciudadanía.

Zarautz, con este inicio de obras, pretende convertir su playa en un ejemplo práctico de adaptación al siglo XXI, manteniendo su atractivo natural y lo que representa para la comunidad local.