La vicelehendakari Ibone Bengoetxea presenta en Venecia la tercera entrega del proyecto I Baschi alla Biennale 1976/2026, uniendo memoria histórica y creación contemporánea para impulsar un espacio vasco propio en la Bienal a partir de 2028.
En Venecia, la vicelehendakari Ibone Bengoetxea ha puesto en marcha la tercera entrega del proyecto vasco I Baschi alla Biennale 1976/2026 con la inauguración del caso de estudio en el Palazzo Contarini della Porta di Ferro.
La muestra reúne piezas históricas clave junto a creaciones contemporáneas y se plantea como un puente entre dos momentos decisivos de la presencia vasca en la Bienal de Venecia.
El objetivo es claro: que #Euskadi cuente con un espacio propio en la Bienal a partir de 2028, y no como una presencia testimonial sino como un actor regular en este gran escaparate internacional.
La apertura reunió a un centenar de agentes culturales y artísticos vascos y de la escena internacional, y recibió a responsables de instituciones, galerías y proyectos culturales que siguen la pista de una identidad que evoluciona.
Memoria y creación contemporánea
La propuesta se articula como un diálogo entre pasado y presente, entre la presencia vasca en 1976 y la creación actual.
En la muestra se combinan piezas históricas con trabajos recientes que actualizan esos lenguajes desde nuevas miradas. Así, figuran Ama Lur, de Néstor Basterretxea y Fernando Larruquert (1968); Axut, de José Mari Zabala (1975), presentada en 1976; y las películas experimentales de José Antonio Sistiaga, entre ellas algunas piezas de finales de los 60.
También se incluyen obras como Arriluce, de José Ángel Rebolledo (1971-1975), y material sonoro de Mikel Laboa y los hermanos Artze, que formaron parte de la renovación poética y musical presente en #Venecia en 1976.
Estas piezas dialogan con la creación contemporánea a través de artistas como Mari Puri Herrero, con Juicio de Burgos (1971); Damaris Pan, con Dobla (2021); o Itziar Okariz, cuyo trabajo performativo activa el cuerpo y el espacio como lenguajes actuales.
Arte como voz colectiva
La vicelehendakari subrayó que este proyecto refleja la continuidad de una voz cultural que, hace cincuenta años, encontró en el arte una forma de expresión frente a la dificultad.
Hoy esa voz se proyecta con mayor diversidad y con una presencia creciente de mujeres en la creacion contemporánea. Bengoetxea señaló el compromiso de acompañar ese proceso y de fortalecer el sistema artístico vasco como parte de una estrategia de proyección internacional.
En su discurso, el arte no es solo belleza; es herramienta para construir comunidad, transmitir valores y fortalecer una identidad que permanece en evolución.
Continuidad y proyección internacional
El programa continuará hasta el 8 de mayo con nuevas intervenciones, entre ellas una performance del colectivo Tripak que aportará una dimensión escénica y experimental en continuidad con el espíritu de exploración de los años setenta.
El proyecto forma parte de una línea de investigación más amplia que culminará en Artium Museoa
El proyecto forma parte de una línea de investigación más amplia que culminará en Artium Museoa, en Vitoria-Gasteiz. La vicelehendakari reafirmó el objetivo estratégico de Gobierno Vasco: no queremos que la presencia de Euskadi en Venecia sea algo puntual sino sostenido, por eso trabajamos para que Euskadi cuente con un espacio propio en la Bienal en 2028.
El Gobierno Vasco impulsa una Colección Compartida de arte vasco para fortalecer identidad y proyección internacional
El Gobierno Vasco y museos de referencia consolidan el sistema del arte vasco mediante la Colección Compartida para la compra pública de obras de artistas vascos. En 2025 se añadieron 21 piezas y el total desde 2020 alcanza 205, con una inversión de 300.482 euros, evidenciando una política de cooperación que potencia la creación contemporánea y su presencia internacional.Un proyecto de país
I Baschi alla Biennale 1976/2026 es un proyecto liderado por el Gobierno Vasco, en colaboración con #Etxepare Euskal Institutua, #Artium Museoa y la Universidad Ca Foscari de Venecia.
La iniciativa reúne memoria, creación y proyección internacional, y sitúa la cultura como herramienta para construir comunidad y dialogar con el mundo desde una identidad propia.
Es una apuesta para convertir la Bienal en una plataforma de intercambio continuo entre artistas, investigadores y público internacional, con una programación que conecte voces consolidadas y nuevos talentos.
Presencia en el acto
El acto inaugural se celebró a las 18:30 en el Palazzo Contarini della Porta di Ferro y reunió a representantes institucionales, responsables de museos y agentes culturales internacionales.
Entre los asistentes estuvieron Ander Caballero, secretario general de Acción Exterior del Gobierno Vasco; Irene Larraza, directora de Etxepare; Beatriz Herráez, directora de Artium Museoa; Miren Arzalluz, directora general del Museo Guggenheim Bilbao; y Edurne Ormazabal, directora de Tabakalera.
También participaron representantes de instituciones culturales internacionales y galerías vinculadas a la escena contemporánea.
Mirada al futuro y notas históricas
Con este tramo de la iniciativa, Euskadi quiere dejar claro que 1976 no es una anécdota sino un punto de partida para una presencia estable.
En el marco histórico, la Bienal de Venecia, creada en 1895, ha sido un termómetro de la creatividad global, y la participación vasca en 1976 ya mostró una voluntad de renovación y diálogo.
Ahora el proyecto se estructura como una red de cooperación entre instituciones públicas, universidades y creadores que busca abrir nuevos cauces para la investigación, la formación y el turismo cultural.
Si todo sale como se propone, en 2028 Euskadi podría estrenar un espacio propio en la Bienal, con una programación que conecte artistas consolidados y emergentes y que sostenga la conversación cultural con el mundo durante años.
