Baterías de pared de Tesla llamadas a revisión por riesgo de incendio y cargadores inalámbricos retirados

Tesla retira baterías de pared por posible incendio y TJX retira cargadores magnéticos por riesgo de explosión; el episodio suscita preguntas sobre seguridad, reguladores y costos para usuarios.

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La llamada a revisión, confirmada por la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos (CPSC), ha generado preocupación entre propietarios de vehículos y usuarios de sistemas de almacenamiento de energía para el hogar.

Aunque la compañía no ha indicado daños concretos, supuestamente existían 22 incidentes reportados a nivel nacional hasta la fecha. Esto ha generado debates sobre la confiabilidad de las baterías de iones de litio y las medidas de seguridad que deben exigir reguladores y fabricantes.

Paralelamente, TJX, la matriz de T.J. Maxx y Marshalls, anunció la retirada de más de 13.000 cargadores magnéticos inalámbricos debido al riesgo de explosión. El producto, denominado Isla Rae RM5PBM, se vendía a 15 dólares entre junio de 2024 y noviembre de 2025; al tipo de cambio actual, serían aproximadamente 13,80 euros.

000 vendidas en Canadá

Según TJX, 13.200 unidades vendidas en Estados Unidos han sido retiradas y 7.000 vendidas en Canadá. Los cargadores se adherían magnéticamente a la parte posterior de los teléfonos y se ofrecían en los colores blanco, rosa y lila. Fueron fabricados en China; importados por Hello to Green o Press Play Products, con sede en Bell, California, lo que, presuntamente, complica la trazabilidad del producto.

El modelo es RM5PBM y el número de retiro es 26-179. Hasta principios de 2025, supuestamente no se habían reportado lesiones, aunque se investiga la causa exacta del fallo y se evalúa la posible responsabilidad de los distribuidores.

Este episodio se inserta en un marco histórico de retiros masivos relacionados con baterías de #ion de litio y sistemas de carga. En años anteriores, reguladores de Estados Unidos y de la Unión Europea han forzado retiradas significativas cuando se detectaron riesgos de incendio.

Presuntamente, la demanda de soluciones de recarga más seguras ha crecido entre consumidores y empresas, lo que mantiene a proveedores bajo presión para demostrar la calidad de sus componentes.