La IA mantiene su impulso: el 68% de los CEOs planea gastar más en 2026

Una encuesta de Teneo sugiere que la inversión en inteligencia artificial continuará creciendo en 2026, con una mayoría de CEOs dispuestos a ampliar sus presupuestos. Nvidia figura como punta de lanza, mientras se analizan los riesgos y la rentabilidad de estos programas.

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presuntamente, el 68% de los #CEO encuestados planea incrementar su gasto respecto al año anterior, lo que indica que la IA se está consolidando como un motor central de crecimiento para el conjunto de la economía.

Entre los rubros que se esperan ampliar se encuentran el desarrollo de modelos de IA, la infraestructura en la nube y la compra de #chips aceleradores, un conjunto de inversiones que algunos analistas vinculan directamente con el auge de la IA generativa.

Presuntamente, #Nvidia continúa liderando este ciclo, impulsada por la demanda de sus chips para entrenamiento y ejecución de modelos. En términos de valoración, el fabricante de GPUs ha alcanzado una capitalización de mercado estimada en unos 4,23 billones de euros, cifra que subraya el peso de los semiconductores en la nueva fase de crecimiento tecnológico.

Pero la rentabilidad de estos proyectos sigue siendo una incógnita para muchas empresas; supuestamente, una gran parte de las iniciativas no ha mostrado beneficios tangibles aún, especialmente en el corto plazo.

Los analistas advierten que, si la energía de #inversión continúa, podríamos ver un ciclo de valorización de activos, pero también existe el riesgo de una corrección si las expectativas superan la realidad de los resultados.

supuestamente hay signos de sobrevaloración en algunas acciones de IA, aunque la demanda de servicios IA y chips muestra resiliencia.

La inversión en IA ha seguido una trayectoria de crecimiento sostenido desde principios de la década

Desde una mirada histórica, la inversión en IA ha seguido una trayectoria de crecimiento sostenido desde principios de la década, impulsada por avances en aprendizaje automático, ciencia de datos y servicios en la nube, lo que ha llevado a un replanteamiento de cadenas de valor en numerosas industrias.

A pesar del optimismo, los expertos destacan que la rentabilidad de estas inversiones no está garantizada de inmediato y que los plazos para ver retornos pueden variar significativamente entre sectores y modelos de negocio.

En este contexto, las compañías deben equilibrar la velocidad de implementación con la calidad de los resultados, evaluando costos, riesgos y dependencia de proveedores de hardware y software.

La noticia llega en un momento en el que la #economía global encara incertidumbres macroeconómicas y un entorno de tasas que añade complejidad a las decisiones de asignación de capital.

Sin embargo, la narrativa dominante señala que, si las inversiones en IA se gestionan con cuidado, podrían generar ventajas competitivas sostenibles y catalizar nuevas capacidades operativas para empresas de todos los tamaños.

Historicamente, la IA ha pasado por fases de entusiasmo seguidas de periodos de consolidación; hoy existe la expectativa de que 2026 consolide un ciclo de inversiones que transforme procesos, productos y experiencias de usuarios.

Aunque el panorama podría variar según la evolución tecnológica y regulatoria, la influencia de la IA en decisiones estratégicas parece destinada a mantenerse como un factor clave en la economía digital.