La inflación en EE.UU. baja al 3,5% en junio y el asesor de Trump dice que la Reserva Federal no tiene excusa para subir tipos. Pero el presidente de la Fed, Kevin Warsh, pide cautela: es solo un dato positivo.
En Estados Unidos, La #inflación en Estados Unidos se ha relajado en junio, lo que ha abierto un debate sobre si la #Reserva Federal (Fed) debe seguir subiendo los tipos de interés o, por el contrario, frenar las subidas.
El dato de junio muestra que los precios subieron un 3,5% interanual, menos que el 4,2% de mayo. Una buena noticia para los bolsillos de los estadounidenses, pero la Fed no se fía del todo.
Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca y asesor del presidente Donald Trump, ha sido claro: "Si observas los datos, no hay excusa para subir los tipos ahora".
En una entrevista en CNBC, Hassett calificó el informe de "increíble" y dijo que si llegan uno o dos informes más así, la Fed debería estar pensando en bajarlos, no subirlos.
Trump lleva tiempo presionando para que la Fed rebaje los tipos y así abaratar el crédito y dar impulso a la economía.
Pero el presidente de la Fed, Kevin Warsh, que compareció esta semana ante el Congreso, no se mostró tan eufórico. "Es solo un dato", dijo Warsh, y advirtió que no hay que cantar victoria demasiado pronto. De hecho, ha creado un grupo de trabajo en la Fed para no "sobreinterpretar" los datos ni hacer lecturas parciales. Su mensaje: la inflación sigue por encima del objetivo del 2% y hay que mantener la guardia alta.
"Algunos podrían ver los datos de esta mañana y decir: 'Misión cumplida, todo va bien'. Ese no es mi punto de vista", zanjó Warsh. Una postura prudente que contrasta con la de Hassett.
El gobernador Christopher Waller advirtió el 13 de julio que "mirar fijamente a la inflación hasta que se derrita bajo nuestra mirada no es una opción" y que quizá haya que subir tipos "en el corto plazo" si la inflación no cede
¿Y qué dicen otros miembros de la Fed? El gobernador Christopher Waller advirtió el 13 de julio que "mirar fijamente a la inflación hasta que se derrita bajo nuestra mirada no es una opción" y que quizá haya que subir tipos "en el corto plazo" si la inflación no cede.
Por su parte, Lisa Cook, otra gobernadora, dijo el 15 de julio que está dispuesta a actuar si la inflación no empieza a bajar, pero que quiere esperar "un poco más de tiempo" para ver cómo evoluciona.
El famoso 'Beige Book' (el Libro Beige), que recoge la situación económica en los 12 distritos de la Fed, se publicó el 15 de julio y muestra que el empleo subió en cinco distritos y se mantuvo estable en los otros siete.
Los precios, en cambio, subieron en todos los distritos, aunque a un ritmo similar o menor que en el informe anterior.
Con todo este panorama, los analistas creen que la Fed mantendrá los tipos sin cambios en su reunión de finales de julio (actualmente están entre el 3,5% y el 3,75%).
Pero casi la mitad de los expertos todavía espera una subida de un cuarto de punto en septiembre, si la inflación no sigue bajando.
En resumen: la inflación se enfría, pero la Fed no se fía. Mientras Hassett (y Trump) quieren tipos más bajos ya, Warsh pide paciencia y datos. Veremos quién gana la partida.
