General Motors mostró el diseño monocromo de un Cadillac F1 de pruebas durante el Breakfast Club, con planes para pruebas en Barcelona y un posible debut en la Fórmula 1 durante la temporada.
El presidente de GM, Mark Reuss, reveló el livery monocromo de lo que la firma describe como un coche de pruebas para #Cadillac F1, una muestra de la ambición de la marca para entrar en la categoría reina del automovilismo y explorar nuevas posibilidades tecnológicas.
La propuesta, descrita por la propia GM como un «shakedown livery» o diseño de prueba temporal, busca servir de plataforma para afinar aerodinámica y rendimiento antes de la versión final que competirá en la temporada de F1.
El equipo de Cadillac y los responsables de diseño de GM trabajaron conjuntamente para dar forma a un vehículo que, según Reuss, no está destinado a ser el automóvil definitivo que participe en la pista, sino una etapa de aprendizaje que permita ajustar parámetros clave antes de un debut oficial.
El prototipo exhibe una paleta en blanco y negro, con un gran escudo de Cadillac en la parte trasera y un morro que lleva los nombres de las personas que trabajaron directamente en el desarrollo del coche.
Aunque el diseño no se considera final, la intención es que la estética sirva de marco para pruebas en circuitos y simulaciones de rendimiento. Durante la conversación en el Breakfast Club, el propio Reuss dejó claro que la versión definitiva se presentará más adelante, y que el plan es que el Cadillac entre en la conversación de la #F1 como parte de una estrategia de innovación que busca generar aprendizaje y visibilidad global.
El calendario de la iniciativa sitúa la primera aparición pública del coche de pruebas en Barcelona, en una sesión de pruebas privadas que, según los planes de Cadillac, permitirá medir datos reales de aerodinámica y comportamiento dinámico en condiciones cercanas a la competición.
Paralelamente, el coche se mostrará al público durante el Detroit Auto Show, donde permanecerá expuesto hasta el 25 de enero, según comunicó la organización del evento.
El anuncio llega en un momento en que la industria mira con atención las alianzas entre fabricantes tradicionales y deportes de motor para impulsar tecnologías como la electrificación, la gestión térmica y las soluciones de propulsión avanzadas.
En el discurso de Reuss no faltaron referencias sobre el compromiso de GM con la innovación y la promesa de avanzar con pruebas y prototipos que podrían, presuntamente, abrir nuevas rutas para Cadillac en mercados internacionales y, potencialmente, en la Fórmula 1.
Además de la parte creativa, en el entorno cercano a la noticia se mencionó, presuntamente, que la inversión total en este programa podría alcanzar cifras en el rango de decenas de millones de euros, una estimación que, si bien no ha sido confirmada por GM, refleja el nivel de inversión que suele acompañar iniciativas de este tipo cuando se trata de moverse en un nuevo ecosistema deportivo y tecnológico.
En euros, esa cifra oscilaría aproximadamente entre 15 y 30 millones, dependiendo de factores como pruebas, desarrollo de motores, integración de sistemas y la propia logística de la participación en pruebas internacionales.
El acto de hoy ha dejado a los aficionados y a la industria con una imagen clara: Cadillac quiere redefinir su presencia en el automovilismo de alto nivel a través de la Fórmula 1 y
El acto de hoy ha dejado a los aficionados y a la industria con una imagen clara: Cadillac quiere redefinir su presencia en el automovilismo de alto nivel a través de la Fórmula 1 y, para lograrlo, está dispuesto a aprender y adaptar sus soluciones a las exigencias de una de las categorías más exigentes del mundo.
Aunque la versión final del coche aún no se ha mostrado, la demostración de hoy establece un marco importante para lo que podría ser una de las historias más intrigantes de la temporada de F1 y de #Detroit Auto Show en 2026.
Del resto del evento, se esperan más detalles sobre el cronograma de presentaciones y posibles anuncios de colaboración con proveedores y socios técnicos.
La comunidad automotriz espera con atención la aparición de la versión definitiva, que, se presume, podría incluir cambios en la aerodinámica, el diseño del kit de carrocería y las especificaciones mecánicas que permitan a Cadillac competir en un marco internacional de alto rendimiento.
En resumen, el encuentro entre Mark Reuss y Roger Penske, celebrado en la nueva sede de GM, dejó claro que Cadillac no solo busca presentar un coche de exhibición, sino activar un programa con la ambición de convertir a la marca en una protagonista seria de la Fórmula 1 en el futuro cercano.
El mundo del motor ya comenta las posibles implicaciones para las alianzas industriales, la tecnología de propulsión y la manera en que un fabricante estadounidense se proyecta globalmente a través de un deporte que siempre ha estado en el centro de la innovación.
En palabras de los presentes y de los analistas del sector, se podría estar presenciando el inicio de una nueva era para Cadillac, marcada por la cooperación entre diseño, ingeniería y estrategia deportiva.
