Tras los graves incidentes en el partido de Libertadores, jugadores y directivos de Independiente expresaron su rechazo a la violencia y solicitan medidas ante la situación.

Los incidentes, que derivaron en la suspensión del partido cuando el marcador registraba un 1-1, conmocionaron a la comunidad futbolística y generaron un profundo rechazo en jugadores, dirigentes y aficionados.
La violencia comenzó con disturbios en las tribunas del Estadio Libertadores de América, donde hinchas de la U. de Chile arrojaron objetos peligrosos hacia el público local, incluyendo butacas y otros elementos. Además, se registraron enfrentamientos entre ambas parcialidades, y muchos aficionados independientes resultaron heridos tras ser golpeados con objetos contundentes y en medio de la avalancha.
Los hechos se agravaron cuando algunos seguidores de la U. ingresaron a la cancha en busca de venganza, provocando un caos que obligó a detener el encuentro. La Policía Bonaerense intervino con gran despliegue, intentando controlar la situación, pero los incidentes dejaron un saldo de varias personas heridas y conmoción generalizada.
Tras aproximadamente una hora de enfrentamientos y desórdenes, la #Conmebol decidió cancelar definitivamente el partido, dejando en suspenso la resolución del encuentro.
La entidad sudamericana ha anunciado que las decisiones relacionadas con sanciones y responsabilidades serán tomadas en las próximas semanas en sus oficinas.
Este episodio no solo refleja la gravedad de los disturbios, sino que también pone en evidencia la necesidad de implementar medidas estrictas para prevenir futuros episodios de violencia en el #fútbol sudamericano.
La historia del deporte en la región está marcada por incidentes similares en diferentes países, resaltando la importancia de promover una cultura de respeto y seguridad.
Los jugadores de #Independiente se manifestaron en sus redes sociales, expresando su tristeza y rechazo ante los hechos. Felipe Loyola compartió a través de su cuenta de Instagram una reflexión sobre lo ocurrido: “Qué situación tan lamentable. Es una pena todo lo ocurrido. No podemos aceptar niveles tan altos de violencia en nuestro deporte. La seguridad policial no estuvo a la altura, y eso es inaceptable”. El mediocampista, que además volvió a ingresar al campo para acompañar a los hinchas que ingresaron a la cancha en busca de protección, añadió que “el fútbol no puede ser escenario de violencia, el deporte promueve valores y respeto”.
Por su parte, Pablo Galdames, también jugador chileno, destacó que “más allá del resultado, lo importante es que nadie salga herido y que la salud de las personas esté asegurada”.
El ex Vélez Sarsfield agregó que “la violencia no tiene justificación en ningún contexto y el fútbol debe ser un espacio para la unión
El ex Vélez Sarsfield agregó que “la violencia no tiene justificación en ningún contexto y el fútbol debe ser un espacio para la unión. Esto no puede repetirse jamás”.
En el ámbito institucional, el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, manifestó su preocupación y afirmó que desde el club harán lo posible para defender sus intereses.
También adelantó que viajarán a Paraguay para reunirse con la Conmebol y analizar las medidas a tomar respecto a la sanción que afrontará el club tras los incidentes.
El dirigente afirmó que “todo comenzó con acciones violentas por parte de algunos hinchas visitantes, que generaron una cadena de caos y daños, incluido el lanzamiento de objetos peligrosos y ataques a los jugadores”.
La cantidad de detenidos, en su mayoría hinchas de Universidad de Chile, confirma que la responsabilidad recae en la parcialidad visitante.
El secretario de Independiente, Daniel Seoane, expresó que fue una noche muy triste y que nunca había presenciado una situación de tal gravedad: “Los hechos de violencia de la U.
de Chile son inaceptables y cercanos a la tragedia. Nos duele enormemente y esperamos que esto sirva de lección para que el fútbol en Sudamérica cambie”.
Estos hechos resaltan la necesidad urgente de reforzar los controles y crear mecanismos que eviten que episodios similares vuelvan a repetirse, siempre respetando la seguridad de jugadores y afición.