Fernando Gago enfrenta críticas y presiones tras la reciente eliminación de Boca Juniors en la fase de grupos de la Copa Libertadores, mientras Juan Román Riquelme espera una reacción del equipo.

El ciclo de Fernando Gago como entrenador de Boca Juniors se encuentra en una encrucijada, luego de la decepcionante eliminación del club en la fase de grupos de la Copa Libertadores.
A pesar de las circunstancias, Gago se niega a renunciar a su cargo y expresa que aún tiene "energías" para continuar al mando. En este complejo panorama, Juan Román Riquelme, vicepresidente del club y figura emblemática entre los hinchas, espera un gesto claro del entrenador, mientras la afición y la directiva observan con atención lo que suceda en el próximo encuentro del equipo.
La conversación entre Gago y Riquelme, que tuvo lugar en el Centro de Entrenamiento de Ezeiza, refleja la tensión actual. Si bien Riquelme ha mantenido un perfil bajo últimamente, en su círculo íntimo ya ha manifestado su disconformidad con el rendimiento del equipo. Hasta el momentó, no le ha apartado del cargo oficialmente, pero la expectativa es clara: el viernes, Boca enfrentará a Rosario Central en la 8ª jornada del Torneo Apertura, y los hinchas tendrán un papel crucial como jueces del destino de Gago.
Riquelme es conocido por su estilo de gestión: elige a los entrenadores y si no cumplen con las expectativas, inicia un proceso de desgaste que puede llevar a su destitución.
Lo ha hecho previamente con otros técnicos como Miguel Ángel Russo y Sebastián Battaglia, sin lograr hasta ahora recuperar la gloria en forma de títulos desde su llegada al club en diciembre de 2019.
La eliminación reciente de Boca ante Alianza Lima ha sido especialmente dolorosa, ya que es la primera vez desde 2010 que el club no avanza a la fase de grupos de la Libertadores en dos temporadas consecutivas, algo que tiene un impacto económico significativo, estimado en más de 30 millones de euros.
Boca Juniors empata contra Nacional de Potosí en la Copa Sudamericana
Boca Juniors y Nacional de Potosí empataron sin goles en un partido en el que el equipo argentino no logró aprovechar un penal. A pesar del dominio de Boca, la falta de contundencia dejó escapar la oportunidad de comenzar la Copa Sudamericana con una victoria.El Consejo de Fútbol se reunió para analizar las razones detrás del mal desempeño de Gago, quien en 22 encuentros no ha podido darle una identidad clara al equipo.
La falta de carácter y decisiones controversiales, como la errática elección del arquero para la tanda de penales, han llevado a romper la confianza en él.
La ausencia de un liderazgo fuerte en momentos críticos ha sido un tema recurrente entre los analistas. El rol de Edinson Cavani en el equipo, quien también ha sido centro de críticas tras errar una clara oportunidad de gol, añade más presión.
Los hinchas de Boca, apasionados y exigentes, han comenzado a manifestar su descontento. Ya hubo silbidos durante el último partido, y la afición exige resultados inmediatos. Gago, a pesar de esto, se tiñe de esperanza y comienza a preparar el próximo encuentro, consciente de que cada partido será vital para asegurar su permanencia en el cargo.
Mientras tanto, en el trasfondo, suenan nombres de posibles reemplazos para Gago, incluyendo a Gabriel Heinze, Gerardo Martino y Guillermo Barros Schelotto, entre otros.
A medida que se acumulan las presiones, el futuro del club y su técnico penden de un hilo. En un club como Boca Juniors, donde la cultura de la victoria está arraigada y donde la mediocridad no es aceptable, la situación de Gago se ha vuelto más crítica que nunca.