La Consejería de Medio Ambiente visita el Centro de Sanidad Forestal Calabazanos para destacar su función en la prevención, detección y gestión de plagas y enfermedades que amenazan a los montes de Castilla y León.
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de #Castilla y León ha colocado otra pieza clave en la protección de los montes regionales: reforzar el Centro de Sanidad Forestal Calabazanos.
En una visita institucional, el consejero Suárez-Quiñones recorrió las nuevas instalaciones y subrayó que este centro no es solo un laboratorio, sino un punto de encuentro entre conocimiento, innovación y la acción práctica que mantiene sanos nuestros ecosistemas.
El objetivo fundamental del Centro es claro: garantizar el buen estado sanitario de los bosques de la región mediante la prevención, la detección temprana y la respuesta ante plagas y enfermedades, tanto las que ya están presentes como aquellas que llegan de fuera.
En un contexto de mayor presión fitosanitaria, el centro funciona como una pieza angular para evitar sorpresas que afecten a la biodiversidad y a la economía rural.
Las instalaciones destacan por su laboratorio de entomología y por un área de acceso restringido con cinco salas dedicadas exclusivamente a procesos de análisis moleculares.
Allí se trabajan fases como extracción de ADN, prePCR, preparación de muestras, y las diversas etapas de PCR, incluyendo la convencional y la en tiempo real.
Además de estas dependencias, hay salas de reuniones, formación, informática y zonas comunes, con un laboratorio propio que facilita la detección y el análisis en tiempo real.
Este diseño técnico permite responder con mayor rapidez ante amenazas emergentes y optimizar los recursos disponibles.
La Junta ha aumentado en los últimos años los medios humanos y materiales del centro. Recientemente se culminó un traslado a las instalaciones actuales en el polígono industrial de Palencia, con una inversión de 400.000 euros orientada a mejorar el edificio y el equipamiento. En total, el equipo está formado por 18 profesionales dedicados en exclusiva a laboratorio, calidad, administración, trabajo de campo y coordinación.
El personal está integrado por titulados en ingenierías de montes, ingeniería técnica forestal, ingeniería química, analistas y otras especialidades.
Además, la relación con la #Universidad de Valladolid es estrecha, con vínculos con la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia y la Facultad de Ciencias Químicas.
Esta colaboración, consolidada desde 2003 en el caso de la escuela agraria, facilita la transferencia de conocimiento al territorio y la formación de profesionales especializados, con proyección nacional e internacional.
La labor del centro se organiza en tres grandes ámbitos: prospección, diagnóstico y manejo. Técnicos en campo realizan inspecciones, toman muestras y apoyan los análisis en laboratorio, recurriendo a tecnologías modernas como drones para ampliar la vigilancia.
Se mantienen redes de seguimiento para la detección temprana de organismos de cuarentena, entre ellos el nematodo de la madera del pino, con miles de puntos de prospección, y la Red de Seguimiento de Daños en los Bosques, que revisa de forma anual cerca de 260 puntos permanentes en toda la Comunidad para evaluar el estado sanitario de las masas forestales a lo largo del tiempo.
Castilla y León reconocerá la excelencia en sus centros sanitarios a partir de 2025
La Gerencia Regional de Salud ha recibido las candidaturas para los reconocimientos Sacyl Excelente, que destacan la calidad en la atención de los centros de salud y hospitales en la región. Los primeros galardones se entregarán en el primer semestre de 2025, en el marco del Plan de Calidad y Seguridad del Paciente 2022-2026.Bursaphelenchus xylophilus
Entre las principales amenazas que aborda el centro destacan los organismos de cuarentena. El nematodo del pino, Bursaphelenchus xylophilus, es un patógeno microscópico capaz de provocar la muerte de pinos de forma rápida y devastadora; por ello Calabazanos es un referente nacional en su investigación, con trabajos orientados a mejorar la detección temprana mediante técnicas diagnósticas avanzadas y a entender su biología, su relación con insectos vectores y las condiciones que favorecen su expansión.
Paralelamente, se trabaja en el manejo de otras plagas que afectan a la economía forestal de Castilla y León. Así, destacan los insectos del género Ips, que pueden causar mortalidad significativa en pinares cuando sus poblaciones se disparan, sobre todo si existe material de reproducción debilitado por estrés hÍdrico o incendios.
El centro monitoriza sus poblaciones mediante trampas, estudia su dinámica y diseña estrategias de manejo para limitar su propagación.
También se estudia la avispilla del castaño, Dryocosmus kuriphilus, que reduce la producción de yemas y frutos y agrava condiciones ya afectadas por enfermedades como la tinta, el chancro y, más recientemente, la podredumbre provocada por el hongo Gnomoniopsis.
En este frente se realizan seguimientos, evaluaciones de daños y estrategias de manejo integrado, que incluyen liberaciones del parasitoide Torymus sinensis para controlar la avispilla y tratamientos del chancro del castaño con cepas hipovirulentas.
Asimismo, el centro analiza el impacto de la chinche americana del pino, Leptoglossus occidentalis, sobre la producción de piñón y la regeneración de pinares, con estudios sobre expansión, impacto y posibles medidas de control.
El consejero destacó que la #sanidad forestal es un pilar fundamental para garantizar la biodiversidad y la sostenibilidad de nuestros montes, así como para el desarrollo económico del medio rural.
A su juicio, Calabazanos, tras más de dos décadas de funcionamiento, se ha consolidado como un referente nacional. Con esta visita, la Junta de Castilla y León reitera su compromiso con la protección del patrimonio natural, la #investigación aplicada y la anticipación ante los retos presentes y futuros en materia forestal.
El centro no solo protege, también forma y transforma: genera conocimiento útil para la gestión diaria y para las decisiones políticas que sostienen el campo y la economía rural de la región a largo plazo.
