Valladolid estrena en Europa el primer Circuito Urbano de Movilidad Conectada y Cibersegura: qué cambia y por qué importa

La Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Valladolid y grandes empresas lanzan un circuito urbano para probar movilidad inteligente y ciberseguridad, financiado con fondos Next Generation, que podría colocar a la ciudad como referencia internacional en este campo.

Imagen relacionada de valladolid estrena primer circuito urbano movilidad conectada cibersegura europa

Valladolid se sitúa este año en el mapa de la innovación tecnológica con un proyecto que suena a futuro, pero que ya es una realidad en la ciudad. El anuncio lo hizo el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en la presentación del primer Circuito Urbano de Movilidad Conectada y Ciberseguro, un laboratorio a cielo abierto donde coches, infraestructuras y peatones conviven con la mejor tecnología para la seguridad y la fluidez del tráfico.

Se trata, en palabras claras, de una gran apuesta para demostrar que la #movilidad de hoy puede ser más segura, más eficiente y menos contaminante gracias al uso de redes, sensores y datos en tiempo real.\n\nLa iniciativa no nace de la nada. Se enmarca en una inversión de 3,5 millones de euros y se financia en un 75% con Fondos #Next Generation a través del Instituto Nacional de Ciberseguridad, INCIBE, con la cooperación de la Junta de Castilla y León.

El 25% restante corre a cargo de la Junta y del Ayuntamiento. Este mix de apoyo público y europeos, con la vista puesta en la competitividad y la modernización, es precisamente el tipo de colaboración que, en un entorno económico como el actual, ofrece resultados tangibles para la ciudadanía.\n\nEl proyecto, que ya cuenta con convenio entre la Junta y el Ayuntamiento firmado en 2024, sitúa a #Valladolid como el primer #laboratorio urbano de #ciberseguridad aplicado a la movilidad en Europa.

La ciudad acoge este entorno de pruebas para tecnologías de última generación que garantizan la conectividad #V2X (Vehicle-to-Everything) en condiciones reales.

El objetivo es validar soluciones para fabricantes, proveedores y el ecosistema de movilidad inteligente, siempre buscando seguridad vial y mejor fluidez del tráfico.\n\nEn el centro de esta iniciativa está el Centro de Excelencia en Ciberseguridad Aplicada a la Movilidad Conectada, una estructura tecnológica que reunirá a #Renault Group y #Orange en una unión temporal de empresas, con una participación del 70% para Renault Group y 30% para Orange.

A su lado colaborarán firmas de referencia como Atos, Thales, GMV y Air Institute. Este equipo multidisciplinar trabajará para diseñar, desarrollar e implementar soluciones que hagan más segura la interacción entre vehículos, infraestructuras y usuarios en la vía pública.\n\nUno de los elementos más visibles del proyecto es el propio circuito urbano. Se desplegará a lo largo de un recorrido que cruzará zonas de gran densidad de tránsito de Valladolid, incluyendo la Avenida de Salamanca, el Paseo Isabel la Católica, el Paseo de Zorrilla, la Avenida de Madrid y la Avenida de Zamora.

En total se prevén 15 unidades de comunicación V2X, de las cuales ya están instaladas 12, además de un panel de información de la velocidad y 4 cámaras para control de velocidad, parking y protección de peatones.

Este entramado permitirá a los vehículos equipados con V2X recibir avisos en tiempo real sobre situaciones de riesgo

Este entramado permitirá a los vehículos equipados con V2X recibir avisos en tiempo real sobre situaciones de riesgo, mientras que los vehículos no equipados podrán ser detectados mediante cámaras.\n\nEl centro de control, instalado en dependencias municipales, funcionará como un verdadero centro de operaciones para todas las infraestructuras urbanas y vehículos eléctricos conectados.

Contará con tecnología de vanguardia en comunicaciones móviles, procesamiento distribuido, sensorización urbana y una arquitectura de servicios orientada a la validación cooperativa de la movilidad conectada.

Habrá cobertura #5G específica para la zona, un entorno de Edge Computing (MEC) con nodos urbanos, y sistemas de Transporte Inteligentes Cooperativos que permitirán el intercambio de información en tiempo real entre vehículos, infraestructuras, peatones y redes.

Todo ello se integra con una plataforma de datos y servicios alineada con estándares europeos y con la interoperabilidad de sistemas municipales mediante adaptadores y pasarelas IoT.\n\nEl objetivo final es claro: diseñar, desarrollar y validar un Centro de Excelencia en Ciberseguridad para la Movilidad Conectada que demuestre el compromiso público-privado para avanzar en una tecnología que ya está en la mesa de trabajo de las grandes fabricantes y proveedores de la movilidad.

El proyecto tiene un calendario definido: las fases de diseño, desarrollo, implementación y validación del Centro deben culminar antes del 30 de junio de 2026.

Después, el circuito se implantará en un entorno urbano real y se abrirá una fase inicial de operación y mantenimiento de dos años. A partir de ese momento se entregará el circuito al Ayuntamiento de Valladolid para asegurar su continuidad y ampliar sus posibilidades.\n\nEste movimiento no afecta solo a la ciudad en términos de infraestructuras. Es también una señal de que Castilla y León, con su tradición industrial ligada a la automoción y su red de proveedores, quiere situarse a la vanguardia de la movilidad inteligente, conectada y segura.

Es una muestra de que la cooperación entre administración, empresas y centros tecnológicos puede generar proyectos útiles para la gente, que mejoran la seguridad vial y la calidad del tránsito diario, al tiempo que abren la puerta a la prueba y desarrollo de vehículos autónomos y tecnologías de asistencia en condiciones reales, algo que en otras regiones se anhela pero pocas veces se llega a materializar con tanta claridad.\n\nEn definitiva, lo que ofrece Valladolid con este circuito es un marco real para pilotar soluciones que podrían extenderse a otras ciudades y, en la práctica, un paso más en la construcción de una movilidad más segura, eficiente y respetuosa con el entorno.

Un ejemplo de cómo la inversión pública y la iniciativa privada pueden trabajar de la mano para convertir un proyecto tecnológico en una mejora tangible para las personas día a día.