La Época de Peligro Alto llega el 12 de junio: Castilla y León activa un operativo reforzado de 5.075 profesionales y 35 medios aéreos

Resumen claro y detallado de la campaña 2026 para vigilancia, prevención y extinción de incendios forestales en Castilla y León, con más personal, más tecnología y una coordinación más ágil.

Imagen relacionada de epoca peligro alto 2026 operativo reforzado castilla y leon

La Junta de #Castilla y León ya tiene todo preparado para la Época de Peligro Alto de incendios forestales, que se pone en marcha a partir del 12 de junio.

El objetivo es que, cuando el riesgo se eleve en las zonas forestales, haya un dispositivo sólido y coordinado para vigilar, prevenir y extinguir incendios.

En la práctica, eso se traduce en un operativo permanente durante todo el año, pero con refuerzo especial en los meses de mayor peligro.

El dispositivo para 2026 se ha diseñado para estar al máximo nivel: contará con 5.075 profesionales, 35 medios aéreos y una estructura de intervención que combina gente preparada, vehículos y tecnología. Además, se mantienen 220 cuadrillas terrestres y helitransportadas, 365 autobombas y vehículos pick-up, 40 retenes de maquinaria y 15 vehículos PMA (Puestos de Mando Avanzados).

En total, 322 puestos y cámaras de vigilancia distribuidos por toda la Comunidad permiten que las labores se puedan seguir en tiempo real desde los centros de mando.

Entre las novedades más destacadas figuran tres nuevas cuadrillas helitransportadas de intervención rápida, equipadas con helicópteros para llegar antes a los puntos críticos.

También se incrementan las cuadrillas de tierra, se incorporan drones para labores de reconocimiento y vigilancia, y se añaden más bulldozers, así como tractores y máquinas de gradeo para mantener cortafuegos y limpiar pistas de acceso.

Todo ello eleva la capacidad de respuesta ante incendios que se vuelven cada vez más complejos.

Un cambio relevante es la transición de parte de estas cuadrillas a TRAGSA, la empresa pública. De los contratos actuales, 40 cuadrillas pasarán a la gestión de TRAGSA en 2026, y el resto llegará a ese formato en 2027 y 2028 cuando vayan cumpliendo los plazos.

A la vez, se extiende el trabajo a 12 meses para el personal público y las empresas contratadas, lo que refuerza las labores preventivas fuera de la Época de Peligro Alto y facilita un mantenimiento más continuo de cortafuegos, pistas y zonas de riesgo.

En materia tecnológica, el operativo incorpora mejoras significativas en comunicaciones, con #tecnología satelital y enlaces que conectan con Starlink para garantizar una comunicación estable incluso en zonas difíciles.

También se ha fortalecido la predicción meteorológica y las plataformas de gestión y seguimiento de incendios. En total, se suman 11 drones con cámaras térmicas y sistemas LIDAR, más cuatro drones de protección civil. Esta flota se complementa con 62 cámaras de vigilancia forestal nuevas, elevando la cobertura a 162 puestos de video-vigilancia repartidos y controlados las 24 horas desde los Centros de Mando Provinciales.

La campaña 2026 se desarrolla bajo el Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales de Castilla y León (INFOCAL)

Otra pieza clave es el nuevo marco de planificación y coordinación. La campaña 2026 se desarrolla bajo el Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales de Castilla y León (INFOCAL), aprobado por Decreto 6/2025.

Este marco establece criterios de clasificación y seguimiento de incendios, y la Junta pone a disposición de las entidades locales herramientas digitales para elaborar planes de emergencia y guías de respuesta, especialmente en municipios con mayor riesgo en zonas de interfaz urbano-forestal.

En la actualidad se han registrado 385 guías técnicas municipales de protección civil ante incendios y 178 planes de actuación de ámbito local de municipios incluidos en el INFOCAL.

La #prevención y la sensibilización se mantienen como eje prioritario durante todo el año. Se potenciará el empleo forestal local a través del Plan de Empleo Forestal Local, con colaboración de las diputaciones provinciales, y se están usando herramientas de análisis de riesgo basadas en inteligencia artificial, indicadores de peligro de incendios y seguimiento satelital de los combustibles forestales.

También se trabajan proyectos de investigación con ITACYL y la Universidad de León para mejorar los métodos de detección y respuesta.

La coordinación entre administraciones es otro pilar. El Centro Autonómico de Mando y los nueve Centros Provinciales de Mando trabajan 24/7 y mantienen la conexión permanente con la Agencia de Protección Civil, el 112 y otras administraciones, con la posibilidad de colaborar con Portugal y con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para grandes #emergencias forestales.

En cuanto a la participación ciudadana, Suárez-Quiñones ha subrayado que el 92% de los fuegos tienen origen humano, ya sea por negligencia, accidente o intencionalidad.

Por eso se hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, a la denuncia de conductas peligrosas y a extremar las precauciones en el campo y en las labores forestales, especialmente durante la cosecha.

Entre las recomendaciones para evitar incendios, se insiste en no usar herramientas que puedan generar chispas en jornadas de calor y viento; prestar atención a la apicultura cuando las condiciones climáticas no acompañan; y respetar la prohibición de hacer hogueras fuera de los lugares autorizados.

También se aconseja mantener limpios de vegetación seca los entornos de viviendas, urbanizaciones y vías de comunicación, creando franjas de protección para reducir la propagación.

Para cerrar, Suárez-Quiñones agradeció el esfuerzo y la profesionalidad de todos los integrantes del operativo, destacando que su labor es esencial para proteger los montes, los pueblos y, sobre todo, la seguridad de las personas ante el riesgo de incendios forestales.