La Consejería otorga este reconocimiento a 20 colegios e institutos, elevando a 138 el total de centros distinguidos por su educación y gestión ambiental dentro de la III Estrategia de Educación Ambiental.
El acto de entrega tuvo lugar esta mañana en el PRAE, donde el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y los directores generales de Innovación y Formación del profesorado, Luis Domingo González Núñez; y de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental, José Manuel Jiménez Blázquez, entregaron los reconocimientos a 20 centros de la comunidad.
Con estas distinciones, #Castilla y León suma 138 centros reconocidos en los que la educación y la gestión ambiental constituyen un eje fundamental de su proyecto educativo.
En 2018 comenzó esta iniciativa y, desde entonces, la Junta no ha dejado de premiar el esfuerzo de los centros que incorporan prácticas sostenibles, proyectos de convivencia con el entorno y metodologías activas en el aula.
Según la Junta, la #educación ambiental se sitúa dentro de la educación en valores y está reconocida internacionalmente por su contribución a promover conductas más sostenibles mediante experiencias prácticas, contacto con la naturaleza y proyectos que conectan el aprendizaje con el entorno.
Los centros reconocidos participan cada curso en el Programa de actividades didácticas de apoyo a la educación y gestión ambiental, organizado provincialmente para promover el conocimiento y la conservación de la naturaleza cercana, concienciar sobre retos y fomentar el compromiso de la comunidad educativa con la sostenibilidad.
En este marco se llevan a cabo talleres de naturaleza, exposiciones, concursos, gamificación y cuentacuentos; el año pasado, por ejemplo, el programa Urbes y Riberas cerró con la participación de 1.043 alumnos en la provincia de León.
Además, para facilitar la preparación de las candidaturas y favorecer la mejora continua de los programas que desarrollan los centros reconocidos, las dos consejerías implicadas gestionan anualmente el programa MOAI, basado en asesoramiento individual y formación de docentes.
En definitiva, este sello refuerza los aspectos de contacto directo y de experiencia real del entorno, combinándolo con el conocimiento y la práctica de las acciones necesarias para su conservación y mejora.
La exigencia de contar con programas permanentes de educación y gestión ambiental, y que estos sean aprobados por los órganos de gobierno de los centros, consigue una mayor calidad, una mayor efectividad y una mejor adecuación a las características particulares de cada centro.
Castilla y León avanza hacia una educación más responsable con el entorno y una ciudadanía más consciente de la necesidad de cuidar los recursos
Con estas distinciones, Castilla y León avanza hacia una educación más responsable con el entorno y una ciudadanía más consciente de la necesidad de cuidar los recursos.
Históricamente, la región ha ido fortaleciendo su política ambiental y educativa para fomentar una cultura de conservación que acompañe el desarrollo económico y social de las comarcas, desde la planificación de infraestructuras sostenibles hasta la eficiencia en el uso de recursos.
Si se mira hacia atrás, la región ha ido fortaleciendo su política ambiental y educativa desde hace años, con metas para reducir residuos, mejorar la eficiencia energética y involucrar a las familias en proyectos de sostenibilidad.
Con los datos del curso 2025-2026, 20 centros reciben por primera vez el sello o mantienen la acreditación tras la revisión anual; el total regional asciende a 138, lo que evidencia una red amplia de centros comprometidos con la sostenibilidad.
