La X edición de la Riaño Trail Run, con 340 corredores de 10 países, confirma a Castilla y León como un referente de turismo deportivo sostenible, mostrando que el deporte de montaña puede impulsar el desarrollo rural sin perder el respeto por el entorno.
La décima edición de la Riaño #Trail Run dejó claro que #Castilla y León ha conseguido situarse como un referente en turismo deportivo y naturaleza.
La prueba, que se disputó en un entorno privilegiado entre los Picos de Europa, la Montaña Palentina y las montañas de Riaño y Mampodre, reunió a 340 corredores y a miles de aficionados que siguen con atención este evento que ya forma parte del calendario nacional de trail.
La jornada terminó con Mayka Bueno Villasur al frente de la clasificación femenina y con Luis Javier González Cuéllar como ganador de la categoría masculina.
En ambas pruebas se pudo apreciar el alto nivel técnico y la exigencia que caracteriza a la Riaño Trail Run, una competición que, además de la prueba deportiva, busca fomentar la convivencia y el respeto por la naturaleza.
La organización corre a cargo de la Consejería de Medio Ambiente y Energía, a través de la Fundación Patrimonio Natural, una fórmula que combina deporte, sostenibilidad y desarrollo rural.
Una de las notas destacadas de esta edición fue su carácter internacional. Participaron corredores de diez países —entre ellos Portugal, Canadá, Argentina, Francia, Reino Unido, Países Bajos, Brasil, Alemania, Uruguay y Rumanía— y de 16 comunidades autónomas distintas.
En total, 340 personas tomaron la salida en las diferentes modalidades, con la Open como formato para aficionados, que permitió a muchos nuevos apasionados probar este deporte en un tramo ya clásico de la prueba.
En cuanto a representación territorial, Madrid, Andalucía, Euskadi y Castilla y León marcaron el ritmo, evidenciando la capacidad de la prueba para atraer talento de todo el país.
La competición cuenta, además, con un componente estratégico: es calificativa para las UTMB World Series, lo que eleva su perfil internacional y la coloca como una plataforma de alto nivel para quienes buscan competir al más alto ritmo.
Este hecho refuerza la idea de que Castilla y León no solo es un destino de naturaleza para visitantes; también es un polo de atracción para atletas de élite que buscan una experiencia completa y exigente.
El formato de la prueba este año fue particularmente accesible en cuanto a modalidades. Se ofrecían tres opciones: completar las tres etapas, hacerlo en dos etapas o participar en la Open de hoy para los que prefieren estrenarse o vivir la experiencia de forma más suave.
Aun así, el reto físico es remarcable: tres jornadas consecutivas que requieren una planificación previa minuciosa, una nutrición adecuada y un descanso suficiente para rendir al máximo.
Todo ello, sin perder de vista el objetivo de convivir y respetar el entorno natural que recibe a los participantes con una hospitalidad propia de la región.
Sino que también fortalece la marca Castilla y León como destino de montaña de alto nivel
En palabras de los organizadores, este tipo de eventos no solo deja un impacto económico directo en los municipios anfitriones, sino que también fortalece la marca Castilla y León como destino de montaña de alto nivel.
El “Riaño Camp” compartido entre corredores facilita el intercambio de experiencias y la creación de una comunidad que se identifica con los valores de esfuerzo, compañerismo y responsabilidad con el medio ambiente.
Detrás del éxito técnico de la prueba hay un equipo de dirección que no deja al azar los aspectos clave: la gestión de esfuerzos, la nutrición equilibrada y el descanso como ejes fundamentales para afrontar con garantías las jornadas.
Bajo la tutela de Miguel Heras, referente internacional en trail running, la prueba ha consolidado su reputación por su exigencia y su alto nivel competitivo, algo que ha trascendido incluso al propio territorio y ha contribuido a reforzar la idea de que la naturaleza puede ser disfrutada con rigor y seguridad.
La Riaño Trail Run, en su décima edición, no solo celebra el deporte de montaña; celebra también la capacidad de una región para integrarlo en un modelo de #turismo sostenible que respeta el entorno, fomenta el desarrollo local y promueve un estilo de vida activo y saludable.
A medida que crece la participación y se amplían las fronteras internacionales, Castilla y León continúa afianzando su posición como escenario de referencia para el trail de alto nivel, demostrando que el deporte puede convivir con la tradición, la economía y el compromiso con el paisaje que todos compartimos.
