Treinta y cinco talleres abren sus puertas este fin de semana en Castilla y León gracias al respaldo de la Junta

La Junta de Castilla y León, en colaboración con FOACAL, impulsa los Días Europeos de la Artesanía abriendo 35 talleres de las nueve provincias los días 11 y 12 de abril. La iniciativa busca valorar el oficio, acercar los procesos de creación a la ciudadanía y fomentar empleo en el mundo rural y urbano.

Este fin de semana #Castilla y León pone la #artesanía en primer plano. En total, 35 talleres de las nueve provincias abren sus puertas gracias al respaldo de la Junta en el marco de los Días Europeos de la Artesanía. La edición llega con el lema Con el corazón en el oficio y pretende, sobre todo, que la gente vea de cerca el esfuerzo y la técnica que hay detrás de cada objeto.

No se trata de una simple exposición; es una invitación a entender que detrás de cada pieza hay oficio, paciencia y años de aprendizaje que se transmiten de generación en generación.

La idea es doble: valorar el trabajo de artesanos y acercar a la ciudadanía los procesos de creación para entender de dónde salen los productos que usamos cada día.

Además, se quiere contribuir a conservar oficios tradicionales que forman parte del patrimonio cultural de Castilla y León, al tiempo que se genera actividad económica y empleo tanto en el mundo rural como en las ciudades.

Con una suma de disciplinas tan diversa como la cerámica y la alfarería, la madera, el textil, el cuero, la joyería, el vidrio, la forja o la lutería, esta iniciativa demuestra que el sector está vivo y con gancho para visitantes de todas las edades.

En la práctica, cada provincia ofrece su propio rollo de talleres y técnicas. Por ejemplo, Ávila aúna talleres de textil, alfarería y joyería; Burgos aporta demostraciones de marroquinería y objetos cerámicos; León propone trabajos de madera y metal; Palencia invita a ver tejeduría y tintes naturales; Salamanca muestra corte de metal e instrumentos artesanales; Segovia propone porcelana y esmalte; Soria destaca torno de alfarero y forja; y Valladolid y Zamora completan el mosaico con oficios como la fabricación de guitarras, la jabonería natural o la restauración de madera.

Aunque la lista de talleres es amplia, la idea central es que cualquier vecino pueda acercarse a un oficio concreto, ver cómo se realiza y, si quiere, aprender algo básico para luego apreciarlo mejor.

El horario marcado es claro para todos: el sábado 11 de abril las puertas abren de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00; el domingo 12 de abril, de 11:00 a 14:00.

El sábado 11 de abril se celebrará una jornada de puertas abiertas en el Centro de Artesanía de Castilla y León

Todas las actividades son gratuitas, pero hay que inscribirse previamente en cada taller. Además, el sábado 11 de abril se celebrará una jornada de puertas abiertas en el Centro de Artesanía de Castilla y León, en Valladolid, con demostraciones en directo y la participación de 17 profesionales de distintas disciplinas.

Detrás de estas jornadas está la idea de que la artesanía no es un simple anhelo cultural, sino un motor de identidad, empleo y desarrollo sostenible.

En España, #Fundesarte y #Oficio y Arte coordinan estas actividades y cuentan con el respaldo de la Junta para Castilla y León, que refuerza su compromiso con la artesanía como sector estratégico.

Históricamente, la artesanía ha sido pilar de las comunidades rurales, con oficios que se han mantenido vivos gracias al esfuerzo de familias y artesanos locales.

En los últimos años, estas jornadas han servido también para dinamizar el turismo cultural y para conectar a la gente con productos de alta calidad hechos a mano, con un sello de proximidad y sostenibilidad que cada vez tiene más peso en las decisiones de consumo.

Para más información e inscripciones, se puede visitar la página diasdelaartesania.es y elegir la provincia o la temática de interés. En caso de duda, el propio taller suele indicar el procedimiento de inscripción. En suma, una convocatoria que demuestra que la artesanía sigue siendo una pieza clave de la economía local, un orgullo para las ciudades y un motivo para acercarse a los talleres, preguntar, aprender y valorar el esfuerzo de quienes trabajan con las manos.