Quince efectivos de policías locales y voluntarios de Protección Civil de Gran Canaria se forman en el uso de desfibriladores semiautomáticos para actuar ante paradas cardiorrespiratorias. Un curso clave para mejorar la supervivencia.
En #Canarias no solo nos preocupamos por el turismo y el ocio, también por la #seguridad y la salud de nuestra gente. Y en eso tiene mucho mérito la labor que está haciendo el Gobierno canario, formando a quienes pueden ser los primeros en llegar cuando ocurre una emergencia.
Porque, señores, una #parada cardiorrespiratoria no avisa, y en esos minutos cruciales, cualquier ayuda cuenta.
La Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSSCAN), que depende de la Consejería de Sanidad, se ha aliado con la Dirección General de Estudios, Formación e Investigación en Seguridad Pública para organizar un curso muy especial: enseñar a policías locales y voluntarios de Protección Civil a usar los #desfibriladores semiautomáticos externos, esos aparatos que pueden reiniciar el corazón cuando se para.
Y no es un curso cualquiera: son ocho horas intensivas, con teoría y mucha práctica, para que estos profesionales estén listos para actuar.
En esta ocasión, han sido quince efectivos de los municipios de Valsequillo, Agaete, Vega de San Mateo y Gáldar los que han recibido esta formación.
Se han reunido en el Teatro Cronista Oficial Jacinto Suárez Martel, en Valsequillo, para aprender a identificar una parada cardíaca, hacer reanimación cardiopulmonar, ventilar, desobstruir la vía aérea y, por supuesto, usar el desfibrilador de manera segura.
Todo ello siguiendo las recomendaciones más modernas, las del European Resuscitation Council y la American Heart Association, adaptadas a España por el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar.
Y, por supuesto, cumpliendo con el Decreto canario 157/2015, que regula el uso de estos aparatos por parte de los primeros intervinientes.
En Canarias se está impulsando la instalación de desfibriladores en espacios concurridos
Hay que recordar que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren millones de personas por infartos y paros cardiacos. Pero si se actúa rápido, las posibilidades de sobrevivir se multiplican. Por eso es tan importante que haya personas entrenadas en lugares públicos. De hecho, en Canarias se está impulsando la instalación de desfibriladores en espacios concurridos, y para que sean efectivos, hace falta gente que sepa usarlos.
Este curso es un ejemplo de cómo el Gobierno canario, con los recursos justos, apuesta por la #formación de calidad. Los participantes han tenido que demostrar sus habilidades en simulaciones de emergencias reales, manejando maniquíes y poniendo en práctica todo lo aprendido.
Al final, han sido evaluados para asegurar que están capacitados.
Y es que, como dicen los expertos, la cadena de supervivencia empieza con el primer eslabón: la persona que presencia la parada. Si esa persona sabe lo que hacer, puede duplicar o triplicar las opciones de que el afectado salga adelante. Por eso, iniciativas como esta son tan valiosas y merecen todo nuestro reconocimiento.
Así que, desde aquí, nuestro aplauso a estos quince valientes que han dedicado su tiempo a formarse para salvar vidas. Y al Gobierno canario, por seguir invirtiendo en prevención y seguridad. Porque al final, de eso se trata: de estar preparados para lo peor y poder ofrecer lo mejor.
Si quieres saber más sobre cómo actuar ante una emergencia, no dudes en informarte. Cualquier pequeño gesto puede marcar la diferencia. Y recuerda: en Canarias, el mérito y la formación van de la mano.
