Un hombre de unos 60 años ha muerto en la playa de Corralejo Viejo, en La Oliva, Fuerteventura, después de ser rescatado del agua en parada cardiorrespiratoria. Los servicios de emergencia no pudieron reanimarlo.
Un trágico suceso ha conmocionado esta tarde a los bañistas de la #playa de #Corralejo Viejo, en el municipio de La Oliva, en Fuerteventura. Sobre las dos y cuarenta de la tarde, los socorristas de la playa sacaron del agua a un hombre de unos 60 años que había sido rescatado inconsciente.
Al parecer, el bañista se había metido en el agua y, por causas que aún se investigan, sufrió una parada cardiorrespiratoria mientras se bañaba.
Inmediatamente, se alertó al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 del Gobierno de Canarias, que movilizó todos los recursos disponibles: una ambulancia medicalizada, otra de soporte vital básico e incluso un helicóptero medicalizado del Servicio de Urgencias Canario (SUC).
También acudieron un médico y un enfermero del Centro de Salud de Corralejo, los bomberos de La Oliva, Protección Civil, la Policía Local y la Guardia Civil.
Los socorristas, junto con el personal sanitario, comenzaron a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) al afectado, pero desgraciadamente no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
El hombre, del que no han trascendido más datos, falleció en el mismo lugar. La #Guardia Civil se ha hecho cargo de las diligencias judiciales para aclarar lo ocurrido.
Este tipo de incidentes son más comunes de lo que nos gustaría en las playas canarias
Este tipo de incidentes son más comunes de lo que nos gustaría en las playas canarias. Aunque Corralejo Viejo es una zona muy frecuentada por turistas y locales, las corrientes pueden ser peligrosas si uno no tiene cuidado. Los expertos recuerdan que, ante cualquier emergencia, lo primero es avisar al 1-1-2 y no intentar rescates sin formación. En este caso, la rápida actuación de los servicios de emergencia no fue suficiente, lo que demuestra que, por muy bien que se reaccione, a veces el destino es implacable.
Ahora, el cuerpo del infortunado bañista será trasladado al Instituto de Medicina Legal para la autopsia, mientras la Guardia Civil investiga si hubo algún factor que pudiera haber provocado el fatal desenlace, como una enfermedad previa o un accidente.
La playa, mientras tanto, ha reabierto sus aguas al baño, aunque con cierta tristeza entre los presentes.
Noticias como esta nos recuerdan que la vida es frágil y que debemos extremar las precauciones en el agua, especialmente las personas mayores o con problemas de salud.
Canarias, con sus playas paradisíacas, también esconde peligros que no debemos subestimar. Esperemos que investiguen a fondo lo sucedido y que sirva de lección para evitar más tragedias en el futuro.
