La primavera musical llega a Zaragoza con Bombo y Platillo, cinco domingos de jazz y ritmos internacionales en el patio del antiguo matadero, con una experiencia exclusiva para abonados y entradas para público general.
Con la llegada del buen tiempo, arranca la edición más primaveral del ciclo musical Bombo y Platillo, que traerá a #Zaragoza ritmos y voces internacionales al centro cívico Salvador Allende a partir del 3 de mayo.
El escenario, como en años anteriores, será el patio del antiguo matadero municipal, un recinto que ha ido ganando protagonismo como club de #jazz al aire libre, con una programación que huye de etiquetas y destaca por su propuesta ecléctica y singular.
En total serán cinco domingos de conciertos que convertirán el patio en una sala de conciertos al aire libre, con buena acústica y ambiente cercano para el público.
La lista de invitados de este año confirma la idea de un cartel variado y de calidad. Abrirá Paco Pecado, cantautor catalán cuya #música bebe de la tradición ibérica y popular, pero que añade toques de cumbia, folk y electrónica para crear un sonido reconocible.
Le seguirá Françoiz Breut, una de las voces emblemáticas de la chanson pop francesa, capaz de transformar cada tema en una pequeña historia de elegancia y melancolía.
El 17 de mayo subirá al escenario Zé Ibarra, brasileño cuyos proyectos, como Bala Desejo, ya le han valido un Grammy Latino; su música bebe de la bossa nova y del pop contemporáneo, con una frescura que funciona en directo.
El 24 de mayo llegará Packaging, dúo estadounidense que trae la energía de la escena independiente de su país, con su último álbum homónimo que recoge un directo cercano y compacto.
Y para cerrar el ciclo, Ëda Díaz (franco-colombiana; Eléonore Díaz-Arbealez) ofrecerá un directo magnético que fusiona ritmos latinos y electrónica contemporánea.
Destacaron en rueda de prensa que este ciclo marca el inicio de la temporada de conciertos al aire libre en la ciudad y que el cartel mantiene la intención de abrir fronteras entre estilos y culturas
Ambos organizadores, el consejero de Participación Ciudadana y Régimen Interior, Alfonso Mendoza, y el promotor Eduardo Pérez Bona, destacaron en rueda de prensa que este ciclo marca el inicio de la temporada de conciertos al aire libre en la ciudad y que el cartel mantiene la intención de abrir fronteras entre estilos y culturas, manteniendo la identidad zaragozana como eje.
Entre las novedades de este año, se mantiene la tradición de las cinco fechas, pero se añade una experiencia exclusiva para los abonados: una visita guiada a la Fábrica de Cervezas Ambar, que incluirá una cata selecta y una actuación musical sorpresa para completar la noche.
Una iniciativa que busca no solo la música, sino también convertir la experiencia en un plan completo de #cultura y territorio.
Entradas y abonos Las entradas y abonos ya están a la venta en la web del ciclo (www.bomboyplatillo.org). Los abonos, que dan acceso a los cinco conciertos y a la visita guiada, tienen un coste de 45 euros. Las entradas sueltas cuestan 12 euros si se compran con antelación y 15 euros en taquilla. Se mantienen las políticas de accesibilidad: entradas a 8 euros para desempleados y titulares de la Tarjeta de la Librería Cálamo; y tarifas reducidas de 2 euros para menores de 25 años y mayores de 65.
Contexto histórico y entorno El Antiguo Matadero Municipal de Zaragoza es un espacio con mucha historia. Construido hace décadas para la actividad ganadera, con el paso de los años fue reformado para usos culturales y cívicos, y desde entonces ha servido como escenario para múltiples iniciativas artísticas al aire libre.
Este tipo de transformaciones urbanas no es casualidad: las ciudades españolas han ido recuperando patios y antiguas infraestructuras industriales para dotarlas de vida pública, cultura y convivencia, especialmente durante la primavera y el verano.
En ese marco, Bombo y Platillo ha logrado consolidarse como un faro de la agenda cultural zaragozana, un ejemplo de cómo el tejido musical local puede convivir con propuestas internacionales sin perder identidad propia.
