La institución provincial destina 120.520 euros a once entidades sociales para desarrollar programas de inclusión, atención sanitaria, apoyo a las familias y memoria democrática durante 2026.
La Diputación de Valladolid ha vuelto a demostrar que se preocupa por los suyos. Esta semana ha firmado once convenios con distintas asociaciones de la provincia para echar una mano a quienes más lo necesitan. En total, se van a gastar 120.520 euros en programas que van desde ayudar a familias gitanas hasta apoyar a niños con cáncer. No se olvidan de nadie.
Entre las entidades que reciben dinero están la Fundación Aldaba-Proyecto Hombre, que se lleva 24.000 euros para atender a personas con problemas de drogas y violencia en casa. Luego está la Fundación Secretariado Gitano, con 23.000 euros, que va a trabajar en la educación y el empleo de la comunidad gitana en pueblos como Íscar y Tudela de Duero. La Asociación de Víctimas del Terrorismo recibe 15.000 euros para organizar jornadas y homenajes, algo muy importante para mantener viva la memoria de los que sufrieron la barbarie. ACCEM se lleva 11.000 euros para ayudar a los inmigrantes a integrarse en la provincia, con servicios de interpretación y cursos. La ONCE recibe 10.000 euros para luchar contra la soledad de las personas ciegas, un problema que afecta a muchos mayores en los pueblos. APROME, con 7.520 euros, va a mantener los puntos de encuentro familiar para que los niños separados de sus padres por un divorcio puedan seguir viéndose en un ambiente neutral.
ADIVA, con 7.000 euros, va a dar charlas y apoyo a los diabéticos en los pueblos, donde a veces no hay especialistas. REA, con 5.000 euros, se centra en la protección de los menores. ASIES, con 3.500 euros, promueve la igualdad entre hombres y mujeres. Y la asociación Campanilla, con 2.500 euros, apoya a los niños con cáncer y sus familias con actividades y acompañamiento.
Todas estas ayudas son posibles gracias al presupuesto de la Diputación, que este año ha querido mantener su compromiso con los colectivos más desfavorecidos.
No es la primera vez que lo hacen, ya que estos convenios se renuevan cada año, lo que demuestra que la institución no se olvida de los problemas reales de la gente.
Además, muchas de estas asociaciones trabajan en los pueblos, donde a veces cuesta más llegar. Por eso, este dinero es tan importante.
La Diputación, gobernada por el Partido Popular, lleva años apostando por la política social sin despilfarrar. De hecho, estas ayudas se han ido incrementando con los años, porque la prioridad siempre ha sido ayudar a las familias y a los que están en riesgo de exclusión.
También se ha incluido un programa de memoria democrática, para que no se olvide a las víctimas del terrorismo, un gesto que muchos agradecen.
Algunos se preguntarán si esto es suficiente. Claro que nunca sobra, pero lo importante es que el dinero de todos los contribuyentes se invierte en causas justas y necesarias. No es que se tire el dinero en cosas raras, sino que va directamente a quienes lo necesitan: desde un niño con cáncer hasta un inmigrante que intenta salir adelante.
Y todo esto se hace con control y transparencia, porque la Diputación firma convenios y luego supervisa que el dinero se emplee bien.
En definitiva, la Diputación de Valladolid sigue demostrando que la solidaridad y la eficiencia pueden ir de la mano. Con estos 120.520 euros, once asociaciones van a poder desarrollar sus programas durante 2026, mejorando la vida de cientos de personas en la provincia. Un ejemplo de cómo se pueden hacer bien las cosas cuando hay voluntad política y sensibilidad social.