La Diputación de Valladolid presenta las conclusiones de un gran proceso participativo que sienta las bases de una Estrategia Provincial para frenar la despoblación en el medio rural, con propuestas claras sobre empleo, vivienda, servicios y turismo sostenible.

La Diputación de Valladolid ha hecho público este viernes las conclusiones del proceso participativo que va a alimentar la Estrategia Provincial frente al Reto Demográfico.

En pocas palabras, se trata de escuchar a la gente del mundo rural para saber qué soluciones prácticas se pueden aplicar y, sobre todo, para que haya un plan de acción real que ayude a fijar población, crear oportunidades y evitar que la gente joven tenga que marcharse a las ciudades en busca de empleo.

En el informe presentado se señala que más de 1.000 personas de la provincia han participado de forma abierta y colaborativa. Esa participación no es un simple gesto: se busca, con la experiencia de vecinos, ayuntamientos, agentes económicos y entidades sociales, una radiografía completa de la realidad rural vallisoletana.

El resultado es una base sólida para una Estrategia Provincial frente al Reto Demográfico que tenga sentido práctico y que pueda ponerse en marcha a medio plazo.

El proceso se ha organizado en tres fases y ha logrado integrar el análisis de datos sociodemográficos con la percepción directa de la ciudadanía.

En la primera fase, de diagnóstico, se identificaron los agentes relevantes y se lanzaron formularios abiertos para la ciudadanía y para los ayuntamientos.

También se realizaron entrevistas en profundidad a personas y entidades que conocen bien las comarcas para aportar de forma cualitativa. Todo ello se complementó con un taller provincial que ya apuntaba consensos sobre las causas de la despoblación y ofrecía las primeras pistas de soluciones.

En la segunda fase se recogieron propuestas mediante seis talleres en distintos municipios: Mayorga, Urueña, Portillo, Nava del Rey, Tudela de Duero y Pedrajas de San Esteban.

Allí se contrastaron los resultados del diagnóstico y se concretaron propuestas. Por último, la tercera fase devuelve los resultados mediante un diagnóstico final, que se presentará a la sociedad y a las entidades y personas que participaron.

En este proceso han intervenido representantes de los Grupos de Acción Local, asociaciones del tejido social y empresarial rural, técnicos municipales y representantes de varios ayuntamientos.

El estudio aporta, entre datos relevantes, que 4 de cada 5 municipios de la provincia han perdido población en la última década. Aun así, también se detecta una ligera recuperación reciente en ciertos bloques demográficos. En los municipios más pequeños, con menos de 100 habitantes, se observa un retroceso marcado, con baja natalidad, envejecimiento y una cierta masculinización.

En contraste, los municipios con más de 2.000 habitantes muestran tendencias algo más favorables. Aun con estos retos, la gente que vive en el mundo rural destaca la calidad de vida: entornos más tranquilos, más seguridad, menor coste de vida, contacto directo con la naturaleza y relaciones de proximidad.

Dos de cada tres personas encuestadas afirman que recomendarían vivir en municipios de su ámbito.

Sobre las líneas de actuación, el documento propone cinco ejes para la futura Plan de Acción. Primero, impulsar el empleo y el emprendimiento mediante la dinamización del tejido empresarial, la revalorización del sector agrícola y agroindustrial y la apuesta por energías renovables y economía circular.

Segundo, mejorar el acceso a la vivienda, movilizando viviendas vacías, ofreciendo incentivos a propietarios y promotores y ampliando la oferta de vivienda.

Tercero, fortalecer los servicios básicos y la conectividad, garantizando servicios esenciales y reduciendo el aislamiento gracias a una conectividad física y digital adecuada.

Cuarto, promover la calidad de vida y la cohesión social, fomentando conciliación familiar, natalidad y arraigo poblacional, además de dinamizar la vida cultural, social y deportiva y valorar más el medio rural.

Quinto, apostar por un turismo sostenible, destacando recursos turísticos singulares y promoviendo una gobernanza colaborativa entre el sector público y el privado.

Todo ello se presenta como una base sólida para una Estrategia integral de Reto Demográfico, adaptada a la diversidad de la provincia y pensada para frenar la despoblación, fijar población y generar nuevas oportunidades en el mundo rural.

Como complemento, este mes de mayo la Diputación ha puesto en marcha un nuevo proceso participativo orientado a diagnosticar la situación y las necesidades de las personas mayores de 45 años del ámbito rural desde el punto de vista laboral, empresarial y de emprendimiento.

El objetivo es obtener propuestas de medidas y acciones. Este proyecto incluye encuestas, entrevistas a agentes clave y talleres participativos que comenzaron en Villalón de Campos y que continuarán en Portillo, Renedo de Esgueva, Tordesillas y terminarán el 7 de mayo en La Cistérniga.

En definitiva, se trata de un esfuerzo serio para convertir la despoblación en una cuestión gestionada con iniciativas claras y acciones palpables.

Para un lector preocupado por la economía y el futuro de los pueblos, la clave está en que exista un plan real que permita crear empleo, mejorar la vivienda y garantizar servicios suficientes, todo ello en clave de autonomía y desarrollo local.

La Diputación insiste en que, con estas bases, se podrá fijar población y construir oportunidades sostenibles en el medio rural de la provincia.