El Ayuntamiento y la Generalitat aprueban un protocolo para organizar las ediciones 90 y 91 de la Copa de SM el Rey en València, con la colaboración de la ACB y un potencial impulso económico para la ciudad.

El Ayuntamiento de València y la Generalitat han puesto sobre la mesa un marco de actuación conjunto para convertir a la ciudad en la sede de las ediciones 90 y 91 de la Copa de S.M. el Rey de Baloncesto, que se disputarán en 2026 y 2027. El acuerdo, aprobado por la Junta de Gobierno Local, formaliza la cooperación entre las dos administraciones para organizar un evento de gran calado en el calendario deportivo nacional, con la participación de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB).

En palabras de los responsables, la alianza busca no solo garantizar la excelencia organizativa, sino también posicionar a València como referente en la escena deportiva y dinamizar múltiples sectores económicos de la ciudad.

A efectos prácticos, el protocolo establece responsabilidades compartidas en planificación logística, seguridad, transporte, servicios al visitante y promoción de la competición.

La proximidad de la ciudad con infraestructuras como recintos polivalentes y redes de movilidad se enmarca en un esfuerzo mayor por aprovechar la visibilidad mediática que genera este torneo para atraer visitantes y consumo.

Los responsables municipales y regionales sostienen que estas ediciones podrían dejar una huella positiva en la imagen de València y podrían atraer nuevas oportunidades de inversión vinculadas al deporte y al turismo.

Históricamente, València ha sido escenario de numerosos eventos deportivos de alto perfil y ha mostrado interés en consolidar una oferta multiuso que combine deporte, cultura y ocio.

Supuestamente, este tipo de acuerdos entre la Administración y los organismos organizadores permite agilizar procesos y reducir tiempos de puesta a punto, algo que, aunque depende de múltiples factores, podría convertirse en modelo para futuras colaboraciones entre estas instituciones.

En el plano económico, se estima que la presencia de la Copa del Rey puede favorecer la ocupación hotelera y el negocio de hostelería, así como el comercio minorista y los servicios de la ciudad.

Presuntamente, la inversión necesaria para acondicionar instalaciones y cubrir la logística de dos ediciones podría superar los 2 millones de euros.

Tales cifras, no obstante, están sujetas a revisión durante la concreción del plan de trabajo y la definición de las partidas presupuestarias por parte de las dos administraciones y la ACB.

El protocolo también subraya que la colaboración con la ACB será clave para fijar calendarios, acuerdos de derechos de imagen y criterios técnicos de competición, y recuerda que la ciudad espera beneficiarse de la cobertura mediática para proyectar una imagen de modernidad, dinamismo y hospitalidad.

En definitiva, el acuerdo pretende que València no solo sea anfitriona de dos ediciones, sino un referente que, con gestión eficiente y promoción adecuada, aporte valor a la ciudadanía y al tejido económico local.

Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia de la ciudad para convertir el deporte en palanca de desarrollo, con especial atención a la calidad de vida de los residentes y a la atracción de talento y eventos culturales que acompañen al torneo.