El Ayuntamiento de València se reúne con la Federación de Asociaciones de Venezolanos para coordinar una ayuda sostenida y proyectos a largo plazo, con especial atención a la infancia y a las organizaciones que trabajan en el terreno.
La alcaldesa de València, María José Catalá, recibió este martes a una representación de la Federación de Asociaciones de Venezolanos en España para acordar cómo articular la ayuda municipal que se enviará a Venezuela.
El encuentro tuvo lugar en la Casa Consistorial y, según la propia primera edil, se trata de poner en marcha un plan sólido y estable de cooperación, no una ayuda de una sola vez.
De entrada, el consistorio ya contará con 100.000 euros para iniciar proyectos gestionados por organizaciones que trabajan directamente en el terreno, y se pretende que esa cantidad sirva para apoyar a los menos favorecidos, con especial atención a la infancia, que es el colectivo más vulnerable ante las crisis humanitarias.
Catalá explicó que el objetivo es que la ayuda tenga continuidad y no se desgaste en el tiempo. En sus palabras, la experiencia demuestra que cuando se trata de respuesta a desastres hay que estar preparados para durar: tras eventos como la dana que afectó a la región, se ha visto que la recuperación necesita semanas, meses y, a veces, años.
Por ello, el Ayuntamiento quiere acompañar todo ese proceso, canalizando los recursos a través de entidades que ya trabajan en las zonas afectadas para que lleguen a los niños y sus familias de forma efectiva.
Durante la reunión, la alcaldesa destacó también la voluntad municipal de coordinar proyectos de largo plazo, en vez de limitarse a actuaciones puntuales.
La idea es que la inversión se organice de manera que mejore condiciones básicas como la educación, la salud y la convivencia de los menores, además de apoyar a las comunidades venezolanas que residen en España y colaboran con las iniciativas.
La técnica de la administración local, así como las asociaciones, coincidieron en que una buena ejecución depende de la selección de organizaciones que tengan presencia real en el terreno, seguimiento y transparencia en el uso de cada euro.
Andrés Osorio, presidente de la Federación Venezolana de Asociaciones en España, remarcó que las colaboraciones nacen para “conectar a las personas que quieren ayudar desde aquí con quienes trabajan en Venezuela”.
En su visión, la coordinación es clave para que la ayuda tenga un impacto real y llegue a quienes más lo necesitan. Osorio añadió que Venezuela ya necesitaba apoyo antes del terremoto reciente y que lo necesitará durante y después de cualquier emergencia; subrayó que toda aportación, ya sea económica o en especie, debe canalizarse de forma que beneficie a los menores y a las comunidades afectadas.
Por parte del Ayuntamiento, además, se recordó que València ya puso en marcha respuestas rápidas ante emergencias en el pasado inmediato: en una intervención anterior se canalizó ayuda directa a Venezuela, con el envío de un dispositivo de bomberos especializados en rescate de personas, perros adiestrados y material de apoyo.
Este antecedente sirve para entender la lógica de la actual propuesta: la colaboración no es espontánea, sino fruto de una planificación que pretende quedarse y evolucionar con el tiempo.
En conjunto, la reunión dejó claro que la prioridad es que la ayuda llegue a quienes están en situación más precaria, con especial atención a la infancia, y que el Ayuntamiento está dispuesto a trabajar de forma sostenida con las entidades que operan en el terreno.
Se trata, en definitiva, de convertir una ayuda inicial en un marco de cooperación que persista más allá de los momentos de urgencia y sirva para sostener proyectos educativos y sociales que protejan a los niños venezolanos y a las familias afectadas de Venezuela, así como a las comunidades de residentes en España que les apoyan.