Vietnam propone un decreto que impedirá a los niños menores de 16 años publicar o comentar en redes sociales sin autorización parental, siguiendo la estela de otros países como Australia y Francia.
Vietnam ha presentado un borrador de decreto para prohibir que los menores de 16 años publiquen, comenten o reaccionen en redes sociales como Facebook, TikTok o Instagram.
La medida, que aún está en fase de propuesta, obligaría a que las cuentas de los chavales estén vinculadas a los datos de sus padres o tutores. Además, las plataformas tendrían que usar herramientas técnicas para bloquear contenido violento, de apuestas o drogas. Y no solo eso: también se limitaría el tiempo de juego online a 60 minutos diarios por proveedor para los menores de 16.
¿Por qué lo hacen? Porque cada vez más países están hartos de que las grandes tecnológicas hagan negocio a costa de los niños. Australia ya ha aprobado una ley similar (desde 2025 prohíbe redes sociales a menores de 16), y Francia también ha impuesto restricciones. La idea es que los críos no estén expuestos a depredadores, bulos o contenidos que les hagan daño. Y es que los estudios demuestran que pasar tantas horas en redes sociales aumenta la ansiedad, la depresión y los problemas de sueño en los jóvenes.
El gobierno vietnamita, de corte autoritario, no es precisamente un ejemplo de libertades, pero aquí parece que quiere poner orden en el caos digital.
El borrador, adelantado por Reuters, cita al viceministro de Cultura, Phan Tam, quien asegura que se busca crear un entorno digital adecuado para la edad, no cortar el acceso por completo.
Eso sí, el decreto aún puede cambiar antes de aprobarse definitivamente. Las empresas tecnológicas se frotan las manos con los datos de los menores, pero esta normativa les obligará a verificar edades y a moderar contenido de forma activa.
En España, por ahora, no hay una ley tan dura, pero el debate está sobre la mesa. Muchos padres piden que se tomen medidas para controlar lo que ven sus hijos en internet. Mientras tanto, Vietnam da un paso al frente. ¿Deberíamos copiarles? La historia muestra que estos movimientos suelen contagiar: primero fue Australia, luego Francia, y ahora Vietnam. Quizá sea cuestión de tiempo que la Unión Europea también endurezca sus normas. Lo que está claro es que proteger a los menores en el mundo digital se ha convertido en una prioridad, y los gobiernos empiezan a tomar cartas en el asunto.