El próximo buque insignia de Samsung, el Galaxy S27 Ultra, llegará más caro que su predecesor. Las subidas de precios de los chips de Qualcomm y la inflación en los componentes son los culpables. Te contamos todos los detalles y cómo te afecta.

Parece que no paramos de ver cómo los precios de la tecnología se disparan y no hay quien los pare. Primero fueron los móviles plegables, luego las gafas de Apple, y ahora le toca al buque insignia de Samsung: el Galaxy S27 Ultra. Sí, como lo oyes: el próximo gama alta de los coreanos va a llegar con un precio más elevado que su antecesor, el Galaxy S26 Ultra. Y no es que Samsung se haya vuelto avariciosa, sino que los componentes están por las nubes. Vamos a desgranarlo todo.

Resulta que Qualcomm, la empresa que fabrica los procesadores que montan muchos móviles Android (y que son una pasada, como el Snapdragon 8 Elite Gen 5), ha avisado a sus clientes de que va a subir los precios de todos sus chips a partir del 1 de septiembre de 2026.

Una subida de dos dígitos, o sea, de al menos un 10%, que se suma a la inflación que ya venían sufriendo los componentes de memoria (como la RAM y el almacenamiento) y a los problemas de producción que tiene la empresa taiwanesa TSMC, que fabrica los chips más avanzados.

Vamos, que todo se junta.

Para que te hagas una idea, el Galaxy S26 Ultra, que se ha lanzado hace poco, cuesta en India desde 116.990 rupias (unos 1.300 euros al cambio). En España aún no ha salido oficialmente, pero si nos guiamos por precios anteriores, el S26 Ultra podría rondar los 1.400-1.500 euros. Ahora, con esta subida de componentes, el S27 Ultra podría subir entre 100 y 200 euros más, o incluso más si la cosa se pone fea. Esto no es nuevo: cada año los móviles de gama alta suben de precio. ¿Te acuerdas del primer Samsung Galaxy S del año 2010? Costaba unos 600 euros. Quince años después, casi hemos triplicado esa cifra. Y la culpa no es solo de las compañías: los chips son cada vez más caros de fabricar, la memoria cuesta más y el proceso de fabricación es cada vez más complejo.

Para el que le guste la historia, recordar que la escasez de semiconductores empezó en la pandemia de 2020 y no se ha recuperado del todo. Pues bien, parece que en 2026 la cosa sigue igual, o incluso peor. TSMC, que es la que fabrica los chips de Apple y de Qualcomm, tiene sus fábricas al límite de su capacidad, y mientras no construyan nuevas plantas (como las que están levantando en Estados Unidos o Europa), los precios siguen subiendo.

Y luego está la inflación general, que afecta a todo: al transporte, a las materias primas, a la energía... Vamos, que no hay quien pare esto.

Pero ojo, que no solo Qualcomm sube precios. La memoria, tanto RAM como almacenamiento, está sufriendo una inflación que no veíamos desde hace años. Los fabricantes como Samsung y Micron han recortado producción para mantener los precios altos, y eso se nota en el bolsillo del consumidor final. El Galaxy S27 Ultra, que se espera para principios de 2027, tiene todas las papeletas para ser el móvil más caro de la historia de la gama Note/Ultra.

¿Qué puede hacer el consumidor de a pie? Pues esperar o buscarse alternativas. Si eres de los que siempre quiere lo último, ve ahorrando desde ya. Si no, quizá te compense comprar el S26 Ultra cuando baje de precio con la llegada del nuevo modelo, o incluso mirar otras marcas como Xiaomi o OnePlus, que también van a subir precios pero quizá no tanto.

Lo que está claro es que los tiempos de los móviles de 600 euros ya pasaron a la historia, y esto no tiene pinta de mejorar. Así que, querido lector, prepárate para rascarte el bolsillo si quieres tener lo último de Samsung.