Informe sobre la exhibición de robots humanoides durante la Gala del Festival de Primavera de la CCTV, el impulso a la industria robótica y las señales de la estrategia tecnológica de China.

La Gala del Festival de Primavera, el programa televisivo más visto de China, volvió a funcionar como una vitrina de la agenda tecnológica del país.

En esta edición, los reflectores se centraron en los robots humanoides y en la promesa de convertir a China en líder de la IA aplicada a la manufactura.

Cuatro jóvenes fabricantes de estos humanoides — Unitree Robotics, Galbot, Noetix y MagicLab — presentaron sus productos ante una audiencia televisiva y ante un set decorado para la celebración del Año Nuevo Lunar.

A lo largo del espectáculo, la atención se volcó en demostraciones de coordinación, precisión y autonomía. Más de una decena de unidades humanoides de Unitree se integraron en una secuencia de combate coreografiado que incluyó espadas, bastones y nunchakus, ejecutada junto a actores humanos en una coreografía de alta dificultad.

Otro pasaje destacado mostró movimientos que imitaban las evoluciones del estilo conocido como “drunken boxing”, subrayando avances en coordinación multirobot y en la recuperación ante caídas.

La apertura de la gala también incorporó elementos de inteligencia artificial de Bytedance, con la presencia del chatbot Doubao, y la participa­ción de cuatro robots Noetix junto a actores en una escena de comedia.

En una actuación posterior, robots de MagicLab realizaron una danza sincronizada con bailarines humanos durante la canción We Are Made in China, subrayando la intención de presentar a la robótica como parte de la identidad industrial nacional.

En términos de impacto y magnitud, las cifras muestran un panorama de liderazgo para China en este sector. Según la firma de investigación Omdia, el año anterior China representó aproximadamente el 90% de las alrededor de 13,000 unidades humanoides enviadas a nivel global, una cuota que contrasta con las ofertas de compañías de otros países y subraya el papel de Beijing como motor de adopción y producción.

El optimismo del sector se refleja también en las perspectivas de oferta pública inicial (IPO). Se espera que empresas como AgiBot y Unitree estén en camino de salir a bolsa este año, en un contexto en el que las startups nacionales de IA han estado introduciendo modelos de frontera y ampliando su presencia en el mercado durante el largo periodo de vacaciones del Año Nuevo Lunar.

La edición de este año no fue la primera en destacar la magnitud de la inversión en robótica humanoide. En la edición anterior de la gala, se deslumbró a la audiencia con 16 robots humanoides de Unitree ejecutando números de coreografía junto a intérpretes humanos, un despliegue que fue interpretado como una muestra de la madurez de la industria en ese momento.

Analistas señalan que, más allá del espectáculo, la Gala del Festival de Primavera funciona como un conducto directo entre la política industrial y la visibilidad mediática: las compañías que desfilan en este escenario pueden recibir contratos gubernamentales, atención de inversores y aceleración de acceso a mercados.

Beijing ha colocado la robótica y la IA en el centro de su estrategia de “IA+manufactura”, apostando a que los avances en automatización compensarán el envejecimiento de la fuerza laboral y elevarán la productividad.

En palabras de un analista con sede en la región, lo distintivo de este evento es la “línea directa” entre políticas públicas y el espectáculo de primer plano, lo que convierte a la gala en un termómetro de las aspiraciones tecnológicas nacionales.

Mientras la competencia internacional acelera sus propios desarrollos, China parece consolidar una narrativa en la que los humanoides no solo son herramientas, sino símbolos de una ambición industrial sostenida.

Contexto histórico: desde la década pasada, las autoridades chinas han puesto la robótica y la IA en el centro de su agenda de modernización industrial, incorporando estas tecnologías a planes de progreso nacional y programas de financiación.

La Gala del Festival de Primavera, históricamente utilizada para presentar prioridades estatales, se ha convertido en un escaparate que combina espectáculo, política y comercio, y que, a ojos de analistas, podría influir en la velocidad con que el país adopta e internaliza innovaciones robóticas a gran escala.