Un informe de Vestian prevé que el mercado de centros de datos en la India casi se duplique para 2030, pasando de unos 10.000 millones en 2025 a 22.000 millones de dólares. Crecimiento alimentado por IA, servicios en la nube e incentivos gubernamentales.

La India está dándole un impulso decisivo a su negocio de centros de datos. Según un informe de la consultora Vestian, el mercado podría duplicar su valor en los próximos cinco años y alcanzar los 22.000 millones de dólares para 2030, partiendo de unos 10.000 millones en 2025. Este repunte no es casualidad: va de la mano de un incremento acelerado de los servicios en la nube, cargas de trabajo de inteligencia artificial y un notable aumento del consumo digital en el país.

Todo ello convierte a India en un referente estratégico dentro de la región Asia-Pacífico en materia de infraestructura de datos.

El crecimiento está alimentado por una economía digital en pleno auge, por incentivos gubernamentales y por inversiones sustanciales de operadores globales que gestionan a gran escala servicios y plataformas que requieren capacidad de cómputo y almacenamiento.

En conjunto, estos factores están creando un ecosistema favorable para nuevas instalaciones, ampliaciones y mejoras en la eficiencia de las existentes.

Sobre las cifras de inversión y capacidad, el informe señala que entre 2020 y 2024 el sector atrajo entre 13 y 15 mil millones de dólares, y que casi el 80% de estos flujos provino de inversores institucionales extranjeros.

De cara a los próximos cinco años, Vestian estima que podrían sumarse entre 60 y 70 mil millones de dólares en inversiones, un volumen que apoyaría una expansión sostenida de la capacidad instalada.

A nivel global, la capacidad instalada se sitúa entre 40 y 50 gigavatios y se prevé que supere los 100 GW para finales de la década; en India, la capacidad operativa actual oscila entre 1,4 y 1,6 GW distribuidos en 164 instalaciones, y las proyecciones señalan un crecimiento a 4–5 GW para 2030.

Los motores de este avance son variados y contundentes. El aumento de suscripciones a Internet, la adopción de nube empresarial y el impulso a la IA y la computación de alto rendimiento exigen infraestructuras cada vez más robustas y especializadas.

A ello se suma el despliegue de 5G y el creciente interés de plataformas de entretenimiento en streaming, que elevan el uso de datos móviles a promedios superiores a 25 GB por usuario al mes.

El presidente y director ejecutivo de Vestian, Shrinivas Rao, subraya que el marco regulatorio ha sido una pieza clave: permisos más ágiles, exenciones fiscales a largo plazo y beneficios en GST colocan a la India como un polo emergente para centros de datos e infraestructura de IA.

Además, desde el punto de vista económico, la construcción de estos proyectos resulta notablemente más asequible que en mercados maduros como Singapur o Japón, con costos por megavatio estimados en 6–7 millones de dólares.

Mumbai continúa siendo el eje principal, concentrando casi la mitad de la capacidad operativa del país (alrededor del 49%), seguido de Chennai (18%), la Región Metropolitana de Delhi/NCR (11%), Pune (8%), Bengaluru (7%) y Hyderabad (5%).

Pero no todo queda en las grandes metrópolis: operadores miran cada vez más a ciudades de segundo nivel como Ahmedabad, Kochi, Jaipur y Visakhapatnam.

En estos mercados hay actualmente entre 60 y 80 MW de capacidad y se prevé que superen los 100 MW para finales de 2026, gracias a menores costes de terreno, mejor conectividad y políticas estatales favorables.

En resumen, el mercado indio de centros de datos está en plena fase de expansión, impulsado por IA, nube y un marco de políticas públicas que favorece la inversión.

Si se cumplen las proyecciones, India podría consolidarse como un referente global de infraestructura de datos en la próxima década, con un crecimiento que impacta no solo al sector tecnológico sino a la economía real, creando empleo y fortaleciendo la competitividad del país en el panorama digital mundial.