La alcaldesa de Santander, Gema Igual, preside un acto en La Magdalena con motivo del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo y del 22º aniversario de los atentados del 11-M, destacando la memoria, la verdad y la justicia.

El Ayuntamiento de Santander celebró hoy un acto de homenaje a las víctimas del terrorismo en el recinto de La Magdalena, con motivo del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo y del XXII aniversario de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

La alcaldesa, Gema Igual, estuvo al frente del acto junto a autoridades civiles y militares y a otros miembros de la Corporación municipal. También acudieron víctimas del terrorismo, entre ellas la presidenta de ASCANVITE, Silvia Gómez, y responsables de instituciones y entidades de Cantabria.

Durante la ceremonia se subrayó el sentido de este homenaje veintidós años después para recordar a las personas que perdieron la vida ese día, a quienes resultaron heridas y a quienes continúan conviviendo con las secuelas de aquella violencia.

También se hizo alusión a las familias que han tenido que reconstruir sus vidas tras una pérdida irremediable.

La alcaldesa resaltó que detrás de cada víctima hay una historia personal y que la memoria de esas vidas truncadas forma parte de la conciencia colectiva de la ciudad.

Se recordó que España ha sufrido durante décadas episodios de violencia y que Cantabria y Santander no han sido ajenos a ese sufrimiento. En ese sentido, Igual subrayó la responsabilidad de las instituciones públicas de mantener el compromiso con la verdad, la justicia y el reconocimiento de quienes padecieron la violencia, insistiendo en que recordar a las víctimas no debe ser solo un acto puntual sino un deber democrático que perdure en el tiempo.

Igual destacó también el papel fundamental de las asociaciones de víctimas del terrorismo, cuyo trabajo ha permitido a la sociedad comprender mejor el alcance del daño causado y la importancia de mantener viva la memoria.

El Ayuntamiento de Santander reafirmó su compromiso con las víctimas en forma de respeto, reconocimiento y acompañamiento permanente, señalando que la memoria de las víctimas es parte de la identidad democrática de la ciudad y del país.

El acto concluyó con la colocación de una corona de magnolio en los pies del monumento de Agustín Ibarrola y con un minuto de silencio en memoria de las víctimas.

Además, se dedicó un recuerdo especial a los seis jóvenes fallecidos en la tragedia de El Bocal y a sus familias y amigos. Este tipo de actos busca fortalecer una memoria histórica que guíe a la sociedad para prevenir que la violencia se repita. En Cantabria, las instituciones y las entidades que representan a las víctimas continúan trabajando para apoyar a quienes han sufrido y para preservar la verdad sobre lo ocurrido hace más de dos décadas.