Chabela Gómez-Barreda entrega diplomas a 21 equipos de la 13ª edición de Coworking Santander 2025-26, donde la IA lidera la lista de proyectos y la participación femenina alcanza la mitad. El programa, promovido por el Ayuntamiento y la EOI, se financia con fondos europeos.
Chabela Gómez-Barreda, concejala de Empleo, Emprendimiento y Desarrollo Empresarial, entregó hoy los diplomas a los 21 equipos que forman parte de la 13ª edición de Coworking Santander 2025-26, un programa promovido por el Ayuntamiento en colaboración con la Escuela de Organización Industrial (EOI) y financiado a través del Fondo Social Europeo Plus.
La jornada final, conocida como DemoDay, fue presentada por el periodista César Andrino, y los emprendedores mostraron sus proyectos ante un auditorio compuesto por vecinos, asesoras y representantes municipales.
La finalidad de esta iniciativa es diseñar o reinventar modelos de negocio y, a la vez, reforzar el ecosistema emprendedor de la ciudad. Durante cinco meses, los participantes han seguido un itinerario formativo que combinó talleres de emprendimiento y gestión de proyectos con 40 horas de tutoría personalizada por proyecto.
También se organizaron sesiones de networking y eventos para compartir experiencias. En total, se han acumulado alrededor de 900 horas de formación presencial, sesiones grupales y mentoría. Gómez-Barreda indicó que el objetivo principal es acelerar la viabilidad de ideas con potencial de crecimiento, apoyando a quienes quieren convertir un concepto en una empresa en marcha.
«Para el Ayuntamiento de Santander, acompañar a quienes tienen una idea de negocio y ayudar a convertirla en un proyecto empresarial exitoso es una prioridad estratégica», sostuvo la concejala durante su intervención.
Los datos suministrados por la edición resaltan la fortaleza de la innovación tecnológica: casi el 70% de los proyectos están vinculados a la Inteligencia Artificial (IA) y a la transformación digital.
Además, la mitad de las iniciativas han sido presentadas por mujeres, dato que subraya la apuesta por la igualdad de género en el ecosistema local. En esta edición se han presentado propuestas de IA generativa aplicadas a empresas, consultorías especializadas en automatización y digitalización de pymes, servicios de marketing digital avanzado y proyectos que emplean tecnología para optimizar procesos, mejorar la comunicación o potenciar la creatividad.
También figura una propuesta de entretenimiento digital basada en realidad aumentada que concatena innovación tecnológica y cultura. Asimismo, hay proyectos de innovación social y sostenibilidad, orientados a mejorar el bienestar de las personas, la comunicación, la creatividad o el diseño emocional.
Entre las iniciativas destacan, además, una tienda online de prendas y accesorios sostenibles que promueve el consumo responsable y la moda ética. El programa también ha tutelado proyectos en áreas como la ciberseguridad, la medicina especializada y propuestas gastronómicas con productos de kilómetro cero.
Históricamente, Coworking Santander ha ido adaptándose a los cambios del tejido urbano y a la digitalización de la economía, consolidándose como una plataforma clave para el talento local y para la creación de redes entre emprendedores, empresas y administraciones.
Más allá de la entrega de diplomas, la experiencia ha servido para forjar alianzas y demostrar que el ecosistema emprendedor de la ciudad puede generar impacto real en el tejido productivo y social.
Presuntamente, el coste total del programa asciende a unos 320.000 euros, financiados a través del Fondo Social Europeo Plus y el Ayuntamiento de Santander, y podría variar según futuras ediciones y aportaciones de entidades privadas o públicas.
Aunque la cifra definitiva se definirá en las próximas fases presupuestarias, la dinámica de este año ya subraya el papel estratégico de la iniciativa para reforzar la innovación tecnológica y la resiliencia económica de la ciudad.
En resumen, Coworking Santander 2025-26 se perfila como un impulso decisivo para convertir ideas en negocios con perspectivas de crecimiento, a la vez que fortalece el ecosistema tecnológico local y la reputación de Santander como polo de innovación en la región.