BYD presenta en Mendoza su Shark, una pickup mediana híbrida enchufable que combina un motor 1.5 turbo y dos motores eléctricos para totalizar 437 CV, con autonomía eléctrica de 100 km y hasta 840 km en conjunto, junto a una completa suite tecnológica y de seguridad.
Entre caminos de piedra y tierra, con viñedos que marcan el recorrido de prueba y el volcán Tupungato asomando al fondo, BYD escogió la estancia El Totoral, en el Valle de Uco, para presentar su Shark, la pickup mediana híbrida enchufable que llega para competir en el segmento.
Se diseñaron dos rutas de ensayo: una más larga y exigente, con cuestas pronunciadas y curvas cerradas, para que fueras de copiloto; y otra más corta, pensada para tomar contacto al volante.
El objetivo no era solo presumir de potencia, sino demostrar que el interior también alcanza un nivel de coche de lujo sin perder practicidad.
Bajo el capó late un motor naftero 1.5 turbo y dos impulsores eléctricos, uno por eje, que en conjunto rinden 437 caballos y 650 Nm de torque. Con esa química, la Shark firma una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. Todo ello se apoya en la plataforma DMO (Dual Mode Off-road), una base diseñada para ofrecer tracción integral inteligente que se activa según el terreno o la propia elección del conductor, lo que permite adaptar el comportamiento a asfalto, barro o rocas con mayor confianza.
En cuanto a autonomía, BYD declara hasta 100 kilómetros en modo 100% eléctrico, ideal para uso urbano y para las trayectorias diarias. La cifra total combinada alcanza 840 kilómetros, gracias a la conjugación del motor térmico con la energía suministrada por las baterías. En cuanto a capacidades, la Shark admite 835 kilos de carga útil y puede remolcar hasta 2.500 kilos, cifras que la sitúan dentro de la franja alta para su segmento cuando se le exige trabajo.
El nombre Shark responde a la estética de tiburones que dibuja su diseño: líneas modernas, faros LED que recorren el frente y ópticas traseras en posición vertical, con un tamaño que, frente a sus rivales, se sitúa en dimensiones generosas (5.457 mm de largo, 1.971 de ancho, 1.925 de alto y 3.260 mm entre ejes). El habitáculo ofrece un espacio notable, sobre todo en las plazas traseras, que suelen quedarse cortas en alturas superiores a 1,70 m. En la prueba realizada, incluso con conductores muy altos, la espalda recibió un trato cómodo. Además, la batería Blade permite un piso plano que favorece el confort de quienes viajan tres en la banca de atrás, y añade una inclinación de 27° para los asientos traseros, aumentando el bienestar en trayectos largos.
La cabina destaca por una pantalla multimedia rotativa de 12,8 pulgadas, que centraliza conectividad y entretenimiento. El sistema admite control por voz y servicios remotos a través de una app. Entre las facilidades no faltan la llave digital NFC y la posibilidad de otorgar permisos a distancia sin necesitar llaves físicas, una comodidad especialmente valorada cuando se comparte el coche en familia o con compañeros de trabajo.
En seguridad, BYD subraya la integración de la batería Blade y la estructura de acero de alta resistencia con la tecnología Cell to Chassis (CTC).
La suspensión independiente de doble horquilla en ambos ejes aumenta la rigidez torsional de la carrocería en un 22%. A ello se suma un paquete de más de 16 asistentes a la conducción (ADAS) que cubren frenada, control de crucero adaptativo, asistencia de mantenimiento de carril y más.
Para quien quiera irse de off-road, la Shark incluye Head-Up Display y una cámara panorámica de 360° con función de “chasis transparente”, que permite visualizar obstáculos bajo el vehículo donde la visión desde el habitáculo no llega.
También destaca la función V2L (Vehicle to Load), que transforma la pickup en una fuente de energía móvil para alimentar herramientas o dispositivos durante actividades al aire libre o en contextos de trabajo.
Según explicó Christian Kimelman, responsable de BYD Argentina, Shark representa un paso estratégico para la marca en el país: una propuesta innovadora que demuestra que la electrificación también puede traer potencia, versatilidad y desempeño para distintos usos, sin perder la esencia de una pickup de trabajo.
En cuanto a precios y disponibilidad, Shark llega como el quinto modelo que BYD comercializa en Argentina desde su desembarco hace seis meses. Por ahora hay una única versión disponible, con colores Atlantis Gray, Pallas White, Obsidian Black, Urdu Milky-Gray Green y Floating Sun Orange. El precio de lista es de 59.990 dólares y ya hay alrededor de 300 reservas, concentradas principalmente en Córdoba y Mendoza. El programa de posventa ofrece 6 años o 150.000 kilómetros de garantía, y 8 años para las baterías. El primer servicio, a los 12.000 km, tiene un costo de 360.000 pesos. Se entrega con cargador de pared de 7 kW, cargador portátil y cable V2L incluidos. En el interior, la opción de tapizados en negro con costuras naranjas, combinados con techo negro o gris, completa el paquete.
En resumen, Shark llega para redefinir el segmento de pickups medianas: una propuesta tecnológica de BYD que apuesta por la electrificación sin renunciar a la potencia y la capacidad de trabajo que exigen estas camionetas, con una visión de futuro que ya encuentra su sitio en Argentina y que podría extenderse a otros mercados de la región.